Salvadores del mundo

Agosto 30, 2007

Hoy les ha tocado el turno a los salvadores del mundo. Esta vez el Santo y Blue Demon se enfrentaron en Santo vs Blue Demon en la Atlántida. Eso sí al final amigos y a dar palos al los malos. Un malo nazi, la destrucción del mundo, espías, dos tipos con máscaras y una Atlántida que no se menciona en la película pero que parece ser el sitio en donde tiene la base el malo. Luego le tocó el turno a Doble objetivo compendio de todas las barbaridades propias de las películas clónicas de Rambo, es decir todos los elementos cutres de las películas de tiros de la época con soviéticos y vietnamitas malísimos pero que mueren a cientos. Y para acabar El hombre que salvo al mundo 2 película turca con la que todos pasamos un muy buen rato, de lo mejor del ciclo, sin duda. Lo dicho, salvadores del mundo. Y parece que mañana habrá más…


La maldad cinematográfica de la ciencia

Agosto 29, 2007

Hoy hemos visto tres películas muy diferentes. La primera Black Gestapo es inclasificable en donde un grupo de negros mafiosos y nazis se montan un chiringuito macarra. Lo más destacable es la cantidad de tetas que se ven, realmente impresionante, yo no pude seguir la cuenta. Luego le tocó el turno a Apocalipsis Caníbal una de esas de zombis en las que un gas provoca la extinción de la humanidad. Como la típica película de zombis puede decirse que sea mala, interesante o infumable, pero hay cosas que tienen delito. La acción transcurre en una Nueva Guinea de un universo alternativo o algo así, porque en fin, el que la vea se dará cuanta de por qué. Lo mejor uno de los militares que se pasa de cachondeo con los zombis llegando en una escena a preguntarles si prefieren ala o pechuga de menú para luego golpearlos o dispararles en la cabeza. Y para terminar Superargo el gigante una especie de película del Panthom el tío ese del anillo con calavera y el antifaz pero que aquí tenía otro nombre y aspecto por eso de los derechos de autor. Eso sí acompañado de un místico hindú bastante peculiar. Como decía Chus Parrado, el coordinador del ciclo, una película muy pulp. Yo digo que es pulp en estado puro.

Y de nuevo llego a la conclusión de que en este tipo de cine la maldad absoluta aparece en forma de ciencia. Los puñeteros zombis de mala muerte siempre son provocados por lluvias atómicas, gases tóxicos, máquinas agrícolas, radiaciones del espacio y cosas así. Casi siempre es culpa de la malvada ciencia y el progreso tecnológico. En realidad este tipo de cine en todas sus variantes es anticientífico, no ya el de zombis, casi todo el cine fantástico que se puede ver en el ciclo siempre pone de malos a científicos o sus aparatos. Esta paranoia de las películas de zombis es un ejemplo paradigmático. No tengo ninguna duda de que si se hiciese una película de este estilo hoy en día el agente zombificador serían las antenas de telefonía móvil o las líneas de ala tensión.Pero también la del tipo con malla tiene su parte anticientífica. Los poderes metapsíquicos del protagonista y las referencias al poder del espíritu frente a la malvadísima ciencia que nos quiere transformar en cyborgs son un claro ataque la ciencia como fuente de peligros asociados al progreso. En fin, que como digo sobre este cine puede reflexionarse mucho.


Más engendros cinematográficos

Agosto 29, 2007

El visionado de obras maestras del esperpento y la cutrería continúa. No tengo tiempo más que para dar unas pinceladas, ya que la hora a la que escribo esto es mucho más tardía que la hora de las brujas. Tampoco aseguro que comente alguna más de las que veré hasta el fin de la semana. Hoy he visto Specterman una japonesa de robot contra monstruos mala a conciencia. Y otra de Franco Nero, Top line o algo así. Una mezcla de película de aventuras en la selva mezclada con paranoia de ovnis. Lo mejor la escena en que un toro bravo se carga a una especie de terminator alienígena con sus pitones, olé por el morlaco. Y para terminar una seria en cuanto a profesionalidad, que no a contenido, Our man Flint con James Coburn haciendo de agente secreto al que Bond no le llega ni a la suela de los zapatos. Gran película de parodia, con momentos realmente geniales, y no lo digo con ironía o con coña. Una película que ha envejecido bien y con la que uno puede acabar con una ataque de risa. También ayudó que ésta fuese en VSO (siempre suele haber alguna en el ciclo).


Cine enteogénico

Agosto 27, 2007

Hoy a comenzado una edición más del ciclo cinematográfico Peor…¡Imposible!. Y de nuevo las películas han sido insuperables. No tuve allí mucho tiempo para comentarlas así que diré un par de cosas sobre este tipo de películas que se podrán ver estos días en el ciclo. Empezando con que hoy hemos visto Star Crash y Aventuras en el centro de la Tierra.

La primera, uno de esos engendros italianos que trataban de copiar una película de éxito, nos presentó una serie de despropósitos argumentales a cual mayor. Así como uno de los mayores deus ex machina que he visto nunca en una película para salvar una situación comprometida de los protagonistas. Las batallas espaciales tremendas, así como los psicodélicos fondos estelares.

La segunda una de esas películas mexicanas de los sesenta o setenta que más parecen una broma friki de algún discípulo de Buñuel que otra cosa, a pesar de que se nota que intentaban hacer productos serios de cine fantástico. Cosa que no conseguían claro.

Me gusta llamar a este cine enteogénico porque en cierto modo al ver estas películas uno tiene una experiencia como la que podría tener consumiendo ciertas sustancias que alteran las percepciones normales. Es lo que me pasa con esas películas mexicanas, tal parece que he tenido una experiencia como las de los misterios de Eleusis pero en vez de ver una espiga mística lo que sucede es que por momentos cambia mi percepción del cine y la literatura. Y ciertamente son películas que a pesar de lo malas que son tienen unas imágenes muy impactantes.

Visualmente son muy potentes. Te partes de risa viendo un dinosaurio de trapo, pero no sé, esa escena queda en tu mente. Es como si supiesen conectar muy bien con el imaginario propio de la cultura popular, como si de alguna forma plasmasen en la pantalla las imágenes de las pesadillas colectivas de toda una sociedad. Y tras ver las de varios años en el ciclo, o ver en casa películas del mismo estilo, voy identificando ciertos patrones. Unos en las japonesas de monstruos, otros en las del Santo, etc. Y hay mucho más allá en ellas de lo que parece. Lástima que por mi formación no pueda profundizar en los aspectos culturales y psicológicos del tema y tenga que contentarme con una serie de intuiciones que tengo sobre él. Y puede haber quien piense que le estoy buscando los tres pies al gato y que al final de lo que se trata es de reírse con películas muy malas. Pero aquí os cuento algo que demuestra que las cosas no son tan simples como parecen.

Me dirigía a mi casa dando un paseo y recordaba algunas cosas de las películas para comentarlas aquí en este blog. Entonces pensé que el monstruo de la película mexicana era una especie de hombre murciélago peludo. O al menos algo así me parecía. Pero también tenía cierto aspecto, seguramente no querido por los diseñadores del monstruo, de polilla cuando aparecía en la oscuridad. Y me dije: ¡Coño es el Hombre Polilla de Virginia!. En realidad la mayor parte de los testimonios hacían referencia a hombres murciélago así que las similutedes entre él y el bicho de peluche de la película serían aún mayores. Rápidamente miré el tríptico con el programa para comprobar que la película es de 1965. Pues bien, las apariciones del ser fueron a finales de 1966. Lo he comprobado al llegar a casa. Además de que el monstruo de la película también desparece a pesar de recibir un montón de disparos.

Una vez más el género fantástico popular se anticipó a una criatura de las modernas leyendas de monstruos contemporáneas. Quizá pensando muy mal (que en estos casos casi siempre se acierta) uno puede encontrar en esta película la fuente de inspiración de algunos investigadores de platillos volantes de aquel año 1966, que seguramente fomentaron cierta histeria colectiva. O quizás es que una vez más estamos frente al hecho de que siempre ha sido la ciencia ficción en sus diferentes manifestaciones artísticas la que ha anticipado el imaginario de la población, que se manifiesta en historias de platillos volantes o cosas similares con un mecanismo de evolución cultural al de las leyendas urbanas. El dato objetivo es el que es.

Así que buenos motivos hay para dedicarle un tiempo a este tipo de cine, no demasiado porque no sería bueno para las neuronas, pero un poco por lo menos. Y por supuesto para analizar en profundidad la relación de la cultura popular con el género fantástico y llegar a la conclusión de que es un tema de enorme interés antropológico.


Origen extaterrestre de la vida

Agosto 19, 2007

De vez en cuando surgen noticias sobre descubrimiento científicos en torno al origen de la vida. Por ejemplo una reciente investigación sobre cómo podrían haberse formado algunas moléculas precursoras de la vida en las nubes interestelares. Esto me recuerda a las teorías de Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe sobre un origen extraterrestre de la vida sobre nuestro planeta. La panspermia es la hipótesis de que el origen de la vida es extraterrestre, siendo los dos investigadores citados sus más aguerridos defensores durante el último tercio del siglo XX.

Pues bien hoy me encontrado también con otra noticia sobre el tema. Y es que parece que Wickramasinghe ha vuelto a la carga para sugerir una vez más un origen en los cometas de algunas formas de vida terrestre. Algo que no es nuevo y que no deja de ser un refrito de las teorías de siempre de este astrofísico.

Las teorías de Hoyle y Wickramasinghe son de esas que con el corazón deseas que sean ciertas pero que tu cerebro te dice que son muy improbables. De todos modos si os interesa el tema aquí tenéis una colección de artículos de estos dos autores, aunque Hoyle ha muerto ya hace unos años. Entre otras cosas, sus particulares teorías sobre el origen de algunas pandemias de la gripe.

Las ideas de Hoyle no han sido muy aprovechadas en la ciencia ficción, al menos por otros autores, ya que Hoyle sí escribió una novela en donde se exponen algunas de sus ideas sobre las nebulosas interestelares. Pero en El Refugio de Javier Redal y Juan Miguel Aguilera son relevantes en la trama. Aguilera ha desarrollado un poco más estas ideas en algunas de sus novelas pero llevándolas por otros derroteros muy diferentes y más interesantes desde el punto de vista narrativo.


Viajes a la Luna (Carlos García Gual ed.)

Agosto 8, 2007

En los blogs que visito en donde se hacen reseñas de literatura fantástica abunda eso que algunos han denominado slipstream, y también clásicos del siglo XIX que quedan muy literarios. ¿Cómo es posible que entre tantos amantes de la gran literatura no ha aparecido todavía una reseña de la antología que voy a comentar?. No lo sé, pero si de lo que se trata es de buscar a los clásicos y la buena literatura, hay que hacerlo con los genuinos precursores de la ciencia ficción en sus diferentes vertientes.

Así que mi intención es hablar sobre una antología sobre tal tipo de textos. Se trata de un conjunto de textos sobre viajes a la Luna compilada por Carlos García Gual en la editorial ELR. En ella encontramos fragmentos de diversos textos en los que aparece un viaje a la Luna (alguno está completo) y que son importantes precursores de la moderna ciencia ficción. Tenemos fragmentos de los Relatos verdaderos de Luciano de Samósata, las Aventuras de Domingo González en su extraño viaje al mundo lunar de Francis Godwin, El descubrimiento de un nuevo mundo en la Luna de John Wilkins, la Historia cómica de los estados de la Luna de Cyrano de Bergerac y Micromegas de Voltaire. O sea algunos de esos clásicos que mucha gente del fandom gusta de citar como antecedentes nobles del género pero que pocos realmente se han leído. Así que ahora que hay un volumen disponible con fragmentos de tales clásicos, y algunos completos como digo, es el momento de leerlos.

El texto de Luciano es breve ya que la parte de sus relatos sobre la Luna no es muy extensa. A pesar de ello el editor del volumen, experto en literatura clásica, dedica el prólogo a este texto. Un prólogo muy interesante y fructífero que sin duda te mete el gusanillo en el cuerpo sobre este autor satírico clásico. Con respecto al viaje a la Luna sin duda está repleto de ironía y sorna y es un auténtico prodigio de imaginación. Luciano pretendía parodiar ciertas historias de viajes extraordinarios y la verdad es que el resultado no desmerece para nada a su intención. Podemos preguntarnos hasta que punto esta literatura satírica puede considerarse como precedente de la ciencia ficción o la parte de ciencia ficción es una excusa, pero a mí me da igual. Lástima que el fragmento incluido sea tan corto, y me han quedado ganas de leerme los otros relatos así como sus famosos diálogos de contenido más filosófico.

La historia de Godwin sí que puede aproximarse más a la ciencia ficción, ya que ya no se trata de un texto satírico sino de una mezcla de utopía y viaje extraordinario, género muy característico del siglo XVII. Comienza como una historia picaresca cuyo protagonista es un español aventurero y acaba como un viaje a la Luna. También me ha resultado una historia muy entretenida. Y a pesar de los anacronismos que una historia tal puede tener se lee bien. Además me hace gracia que el protagonista viaje a la Luna impulsado por una manada de gansos.

El texto de Wilkins, o al menos los capítulos introducidos en este volumen, es más un ensayo filosófico y especulativo. Son curiosas algunas de las reflexiones, entre otras razones porque tiene un concepto de los extraterrestres muy diferente al que en el pasado siglo de paranoias nucleares hemos tenido. Me recuerda en cierto modo al Cosmotheoros de Huygens, aunque el texto de Wilkins es menos riguroso en los aspectos científicos como era de esparar.

Y llego al texto que todo aficionado debería de leer, el de Cyrano. El más cercano a la ciencia ficción moderna de todos los del volumen. Aquí ya no estamos únicamente ante un texto utópico, satírico o de descubrimiento de nuevas culturas, es todo eso junto y un poco más. Cyrano aprovecha el entorno fantástico para exponer teorías científicas de la época como la heliocéntrica de Copérnico con algunos pequeñas discusiones al respecto, defiende la pluralidad de los mundos, plantea una utopía a la vez que emplea una sociedad alienígena como espejo de la nuestra o aprovecha para introducir todo tipo de sátiras. Y todo en una historia en la que el viaje a otro mundo distinto es el protagonista y donde la tecnología avanzada y las ciencias avanzadas que se sugiere que tienen los habitantes de la Luna también aparecen en la historia. Algunos guiños esotéricos y ocultistas, como la mención a la visita de los seres celestiales a Cardano, también contribuyen a darle ese aire moderno. Como digo es imprescindible.

Sobre el texto de Voltaire poco tengo que decir salvo que me reí de lo lindo, como no podía ser de otra manera. Y es que siempre me lo paso en grande con estos autores satíricos que se ríen de su sombra. Si Lem es mi escritor de ciencia ficción preferido autores como Voltaire deben ocupar un lugar en mis lecturas destacado. Muy mal lo debió de pasar este hombre con los diabólicos padres jesuitas (como alguna vez los denominó Einstein).

Esta antología me ha hecho pasar un buen rato. Como digo es imprescindible para los amantes de la ciencia ficción. El libro además es barato y la edición no está mal para el precio que tiene.


Seis piezas fáciles (Richard P. Feynman)

Agosto 2, 2007

¿Qué libro se puede recomendar a alguien que quiere aprender algunos conceptos muy básicos de Física y que no sabe nada de esta disciplina?. Sin duda un libro como éste. Feynman no sólo fue un gran físico sino también uno magnífico divulgador y a él se le deben algunos de los mejores textos de Física. En concreto los tres volúmenes que recogen algunas de sus clases durante los años sesenta son unos manuales que han tenido gran popularidad durante décadas. Seis de los capítulos del primer volumen son el contenido de Seis piezas fáciles.Como indica el título se trata de textos muy básicos y descriptivos más a un nivel propio de la enseñanza secundaria que universitaria. Y es que se trata de los primeros capítulos de introducción de sus cursos. Pero no hay que dejarse engañar por su aparente simpleza, que seguramente muchos lectores agradecerán, ya que en ellos hay una exposición muy clara y a la vez rigurosa de lo que es la Física como ciencia, así como unas magníficas introducciones a los conceptos de energía y gravitación.

Precisamente en esto radica el punto fuerte del libro. Aunque parezca lo contrario los conceptos de interacción gravitatoria y energía son de los más difíciles de la ciencia. El que se puedan formular algunas leyes simples que los aplican y que se aprenden en la enseñanza básica no significa que sean conceptos fáciles de comprender. Y aquí es donde el genio de Feynman, capaz a la vez de comprender el significado físico más profundo de un concepto y expresarlo con el empleo de un lenguaje ameno e informal, se muestra en toda su grandeza.

Destaco especialmente el capítulo sobre la energía. Muchas falacias se dicen sobre la energía como esa de que “ni se crea ni se destruye” y que son resultado de repetir concepciones trasnochadas del concepto que se hacían repetir a los niños como loritos (poned la musiquilla de loritos correspondiente a la frase). Porque Feynman deja muy claro que no se puede hacer afirmaciones de ese tipo, o que no se pueden plantear preguntas del tipo qué es la energía, simplemente se pueden expresar unas leyes cuantitativas sobre ella. Para ello recurre a un ejemplo muy gráfico que creo que muestra muy bien qué implica realmente la conservación de la energía.

Como digo es un libro para principiantes en el mundo de la Física, aunque creo que a muchos os puede servir para entender un poco mejor conceptos como el de energía o interacción gravitatoria no siempre bien explicados en la enseñanza secundaria. Feymnan tiene otros libros de divulgación para el público general que tratan más a fondo de otros campos de la Física, y tenemos la suerte de que buena parte de sus libros están traducidos al castellano y son fáciles de conseguir. Pero sobre alguno de ellos hablaré en otro momento. Porque este a pesar de su aparente simplicidad me parece una lectura altamente recomendable.


Lo decible y lo indecible en mecánica cuántica (John S. Bell)

Agosto 1, 2007

Durante décadas la cuestión de cómo interpretar el formalismo cuántico y si pudiese existir alguna teoría alternativa a la estándar fue de carácter filosófico. El debate se centraba en la existencia o no de una teoría cuántica de lo que Eisntein, Podolsky y Rosen denominaron elementos de realidad, lo que se denomina una teoría de variables ocultas. Físicamente la existencia de elementos de realidad implica que es posible hacer referencia a propiedades físicas de objetos sin que intervenga de por medio un proceso de interacción entre el objeto estudiado y el dispositivo experimental. Tras tres décadas de debate John S. Bell introdujo en el laboratorio la discusión filosófica mediante una serie de resultados matemáticos precisos y que podrían ser verificados experimentalmente.Este libro contiene los artículos originales de Bell y algunos más de gran interés para entender las problemáticas que surgen en la “filosofía cuántica”. También son interesantes para alguien que quiera introducirse en el ámbito de las aplicaciones tecnológicas más fascinantes de la mecánica cuántica como la criptografía o la computación, ya que en él se encontrará con los problemas conceptuales que surgen al analizar el funcionamiento de sistemas cuánticos. Y en general es una lectura imprescindible para el interesado en el tema de los fundamentos cuánticos porque Bell fue el responsable de convertir el debate filosófico en física experimental. Es por lo tanto un libro técnico, aunque no especialmente difícil de seguir por quien tenga algunos conocimientos básicos de física cuántica, aunque también tiene un par de artículos divulgativos muy interesantes y sólo por los cuales ya merece la pena intentar leerse el libro.

Lo que hizo Bell fue demostrar que una teoría cuántica con elementos de realidad y ciertas propiedades, lo que se denomina una teoría realista local, debe cumplir unas desigualdades, que además se violan en la teoría cuántica convencional. Lo más importante es que este tipo de desigualdades se pueden poner a prueba mediante experimentos y de momento la mayor parte de los experimentos realizados han demostrado que se violan. En el volumen aparecen los artículos en donde Bell demostró esto y lo más importante, su resultado de que si se violan sus desigualdades uno ha de optar por el realismo o por la localidad, dos importante características de las teorías clásicas.

También encontramos artículos sobre posibles extensiones de las teorías de variables ocultas a las teorías cuánticas de campos. Pero quizá lo más interesante sean los artículos en que Bell critica otras interpretaciones de la mecánica cuántica, como la de Everett. Se suele asociar la interpretación de Everett con la idea de los universos múltiples, pero no es la única forma de afrontar tal intepretación. Sin embargo Bell critica la idea de universos múltiples y muestra otras formas de interpretar el formalismo de Everett que en todo momento Bell asocia con una teoría de variables ocultas.

Pero no todos los artículos tratan del mundo cuántico. También hay uno sobre cómo explicar la teoría de la relatividad de Eisntein y cómo a veces es muy útil hacerlo en los términos de otros autores aunque su interpretación física no se corresponda con la real. A pesar de no tener mucho que ver con el resto del libro la relación está muy clara para el lector atento y en el fondo Bell lo que hace es defender una forma de entender la realidad compatible con lo que le dictan sus resultados sobre las variables ocultas.

Puedo decir con toda certeza que se trata todo un clásico dentro de la literatura de la Física en general. Un clásico que ha envejecido bastante bien con el paso del tiempo, quitando algún artículo que hace referencia resultados experimentales. Lo que más me gusta de Bell es que su empleo de las matemáticas es bastante sobrio y hace énfasis en los conceptos físicos, algo que deberían de copiar todos esos entusiastas de las teorías de supercuerdas, lazos y similares. Y los dos o tres artículos de divulgación son bastante buenos y claros, algo muy de agradecer. Especialmente recomendado para quienes estén estudiando una asignatura de mecánica cuántica.