Coincidencias dickianas

Septiembre 29, 2007

Ya hace algún tiempo que leí VALIS y me decidí a comprarlo, pero durante un tiempo otras compras se le han adelantado. Pues bien, ayer por fin fui a comprarlo y nada más llegar a la tertulia avalonia me comentaron que en un periódico nacional había un artículo sobre Dick. Y me puse a buscar en él y, ¡me encontré la página nada más abrirlo!. Parece un episodio sacado de alguna historia del escritor de ciencia ficción. No es más que una casualidad, de esas que tanto se presentan. El problema está en que siempre tratamos de asociar un significado a cosas que no tienen ninguno. Incluso me he molestado el hablar de esta anécdota aquí.

El ver conexiones entre todas las cosas bien puede ser una alteración patológica de un comportamiento habitual entre los humanos. Pero lo que es sorprendente es que gente con formación académica supuestamente científica se tomasen en serio tales temas. Estoy pensando en Jung y en menor medida en Pauli. Sea como sea, todo esto me parece una muestra de que cuando a veces sugiero que parece que estamos entrando en un mundo dickiano quizá debería de preocuparme porque al final tuviese razón y todo. No lo creo pero lo que sí sería inquietante es que realmente tales coincidencias tuviesen significado, en cuyo caso el mundo sería algo patológico. Aunque creo que ya muchos considerarían que este mundo está loco así que no he descubierto nada nuevo.


El declive de la Ciencia Ficción

Septiembre 20, 2007

En el último número de Hélice aparece un artículo en el que diversas personas relacionadas con el género de la ciencia ficción discuten temas como su aparente decadencia. Simultáneamente en el blog de Rafael Marín he encontrado una discusión sobre el tema. Así que es buen momento para hablar de este tema, que tengo pendiente desde hace al menos un par semanas y no acabo de redactar una entrada. Quizá la razón principal de ello es que no tengo nada claro el asunto y no tengo una opinión firme. Sí que creo que la ciencia ficción ha perdido enteros, y que está casi desaparecida frente a la fantasía (aunque no descarto que esto último sea una moda pasajera). Pero las razones de su declive no las tengo claras. Tengo una posible respuesta parcial, y conjeturas que no acaban de formar un todo coherente. Pero sí hay algo que tengo muy claro, siempre se habla del tema desde una perspectiva muy limitada.

Generalmente se habla de la ciencia ficción española y de los lectores, autores o editoriales. Quizá de la sociedad española en conjunto. O de cómo es el mercado anglosajón. Pero creo que debería de hablarse en función de la evolución de la cultura occidental globalizada. Porque precisamente creo que una de las razones es que la ciencia ficción (salvo honrosas excepciones) no tiene mala leche y es en extremo conservadora y acomodaticia. No hay especulación o crítica social y política. Y esto es consecuencia directa de que vivimos en una sociedad de pensamiento único, en todos los sentidos. Incluso las voces discrepantes forman parte de ese pensamiento único y su papel es ser el elemento necesario para hacer ver que vivimos en una sociedad en donde decimos lo que queremos libremente.

Pero en realidad hemos pasado de ser votantes a consumidores, consumidores alienados. Y en un entorno así la ciencia ficción más implicada no tiene futuro. Entre otras razones porque las distopías que la ciencia ficción anticipaba ya están aquí. Repito constantemente que la distopía ya está aquí. En realidad cualquiera que haya leído unos cuantos clásicos de la ciencia ficción de los cincuenta o anterior puede identificar muchos elementos claramente distópicos. Pero eso sí, es blanda y hedonista, o falsamente hedonista, y no tenemos motivos para quejarnos. A pesar de todos los ataques que sufrimos a nuestros derechos adquiridos con esfuerzo y muchas veces con sangre, y no hace tanto tiempo.

También creo que hay otros factores. Ahora pienso que la ciencia ficción tiene más que ver con una visión pseudocientífica del mundo que puramente científica. Al menos en lo que se refiere a la ciencia ficción popular, que es la que importa. Porque por mucho que les moleste a los críticos literarios y estudiosos del género lo que tiene influencia en la cultura con mayúsculas es esta ciencia ficción. Y esa ciencia ficción se ha creado a partir de una interesante dialéctica entre dos visiones de la ciencia enfrentadas, la ciencia como progreso y la ciencia como peligro agresor ante la visión mágica de la realidad. Quizá la decadencia de la ciencia ficción tenga que ver con el fin de esta dialéctica.

Esa parte más próxima a la visión mágica es aquella en la que los temas propios de la ciencia ficción son los mismos que los de las modernas creencias pseudocientíficas. Y la que hace énfasis en el carácter positivo de la ciencia peca de una visión ingenua del desarrollo tecnológico. De este modo la historia del siglo XX ha mostrado que esa visión ingenua es falsa. Pero la sociedad en vez de adoptar una visión más acertada lo que ha hecho ha sido pasarse a esa concepción de la ciencia más mágica. Por lo tanto uno de los opuestos ha vencido en la dialéctica y la ciencia ficción que era el resultado de la confrontación de los opuestos, se ha disuelto.

Eso no significa que ahora seamos más irracionales. Sospecho que a medida que pasen los años la gente dejará de ver platillos volantes y leer libros sobre telepatía. Sin embargo ahora el ecologismo que trata de detener todo avance tecnológico, o los miedos de los peligros para la salud que podrían provenir de las nuevas tecnologías, son tópicos en nuestra vida cotidiana. Todo el mundo da por supuestas esas cosas. En este sentido ha sido un triunfo de la ciencia ficción. El género ha conseguido popularizar la visión científica del mundo y poco a poco va desterrando una serie de creencias. Pero por otra ha sesgado la visión de la ciencia.

De ahí que ahora resulte más tentador lo puramente fantástico, la ciencia ficción ha dejado de ser literatura especulativa. Pero también se ha impuesto como una realidad. Muchas veces hablo en broma de que vivimos en un mundo dickiano. Es como si de repente el mundo de la ciencia ficción hubiese invadido o asimilado al nuestro.

También creo que todas las reflexiones que se hacen sobre el futuro de mercado en función de la economía o las nuevas tecnologías para leer libros me parecen incompletas. Damos por sentado de que todo seguirá como ahora. Pero tenemos ante nosotros un futuro incierto y podemos tener grandes sorpresas en estos ámbitos a la vuelta de la esquina. Una crisis energética global o un colapso económico por un desarrollo insostenible son cosas que podrían ocurrir en cualquier momento. Y quizás de esos desastres podrían retornar los libros de papel de ciencia ficción que tratasen de especular sobre ese momento y el futuro.

Sobre los avances científicos y la dificultad que hay por parte de los autores de ciencia ficción para seguirlos habría mucho que hablar. De nuevo se parte de que el ritmo de avance tecnológico será el mismo que ahora. O que toda la física se reducirá a obtener una teoría de todas las interacciones que empleará unas matemáticas complicadísimas, o que no habrá interesantes avances en las ciencias sociales. Predicciones que se basan en prejuicios poco justificados. Yo por mi parte pienso que nunca ha sido tan necesaria la ciencia ficción para especular sobre la ciencia del futuro y su impacto en la sociedad y en nuestra visión del mundo.


El enemigo del friki de los libros

Septiembre 19, 2007
¿Tienes un montón de libros por estanterías y los lugares más insospechados?. ¿Tienes libros de segunda mano o antiguos?. Entonces tu principal enemigo es Lepisma saccharina, también conocido como pececillo de plata. Y es que el bicho se come las pastas de los libros y otros de sus componentes. Y parecen tan inofensivos los pececillos estos…

Reflexiones en torno a la Física

Septiembre 18, 2007

Ayer me llegó una de las revistas que edita la RSEF y trae algunas cosas que me han hecho decidirme a reflexionar un poco sobre la Física. La primera es una carta del presidente de la sociedad que aparece en la revista y que hace mención al despropósito monumental que podéis leer aquí. Desde que lo leí en uno de los boletines del Colegio de Físicos estoy dominado por el puro y simple odio hacia la clase política.Es un buen momento pues para reivindicar el papel de los físicos en la sociedad, y sobre todo en la industria. Pues los físicos somos unos profesionales muy versátiles. Destaco especialmente lo que a mí más me concierne, el campo de los fluidos, en donde creo que nuestra presencia debería de ser apabullante en vez de anecdótica. También animo a los estudiantes de Física a que se hagan valer para trabajar en este y en otros campos como las energías renovables, el sector medioambiental o las nuevas tecnologías, por ejemplo. En otros países, como esos tantas veces admirados nórdicos, la mayor parte de los físicos trabaja en la industria haciendo investigación. Aquí eso es fantasía épica.

Pero en la revista también aparece un artículo recordando la labor del premio Nobel de Física Pierre-Gilles de Gennes, que murió en Mayo de este año. De Gennes representa para mí esa otra Física, la menos espectacular pero si cabe la más importante. Esa que en vez de abordar mundos a la escala de Planck con grandes aceleradores del tamaño de ciudades estudia fenómenos cotidianos. Pero no por estudiar fenómenos más cercanos a nuestra experiencia es menos profunda. Los físicos como Gennes representan un soplo de aire fresco ante el reduccionismo y los excesos platónicos de los defensores de las supercuerdas o los cosmólogos cuánticos. Y no es un caso único, otros Nobel, como Anderson también se han mostrado críticos con el enfoque reduccionista de la Física.

Quizá los primeros se dejen ver más, sobre todo en el mundo anglosajón. También es posible que sean más activos en la divulgación de sus ideas, o que los divulgadores se interesen más por sus campos de investigación. Pero yo echo mucho de menos la divulgación de la física de lo complejo, aquella más próxima a nuestro mundo cotidiano. Aquella que tiene aplicaciones tecnológicas, que permite explicarnos qué es la vida, o que simplemente nos enseña como funcionan las cosas a un nivel profundo pero más cercano a nuestra experiencia. Y esta a día de hoy, me parece la Física más fascinante.

Además, de Gennes fue un físico activo a la hora de combinar su faceta investigadora con la educadora. Uno de esos ejemplos de físico implicado con la sociedad. Algo que a la comunidad de los físicos les hace mucha falta. Y es que me pregunto que si la voz cantante en la Física no la tuviesen los que estudian supercuerdas y modelos inflacionarios sino los que desentrañan los misterios de los polímeros o la superconductividad las cosas serían algo diferentes. Quizás la sociedad tuviese una idea más clara y equilibrada de lo que es la Física, que no está representada por Stephen Hawking y sus frases sensacionalistas sino por los miles de físicos más próximos a la sociedad tanto en los resultados de su trabajo como en sus intereses.

Tal vez entonces la ignorancia de las leyes físicas no sería el pan de cada día. Tal vez entonces no pasarían cosas tan asombrosas como que no se considere el ser físico como una profesión. Tal vez, tal vez…


La frase de Feynman

Septiembre 16, 2007

Al físico Richard Feynman se le debe una de las frases que mejor resumen el significado de la Física moderna, recogida en los libros sobre sus famosas clases de Física. La podéis encontrar, por ejemplo, en Seis piezas fáciles. Tras algunas reflexiones sobre la naturaleza de la disciplina Feynman se pregunta qué frase podríamos legar si nuestra civilización desapareciese de repente y quisiésemos resumir todos los conocimientos de nuestra ciencia actual. La respuesta es la siguiente:

Todo está hecho de átomos.

Es curioso como un físico con fama de pragmático y que explícitamente reconocía su poco interés por la filosofía y cualquier tema asociada haya dado lugar a una de las frases más profundas pronunciadas por científicos en los últimos siglos. No exagero cuando digo esto. En esa frase no sólo está condensada la idea de que la materia está compuesta de entidades discretas, base de todas las teorías estadísticas, y por lo tanto de toda la química, bioquímica, las leyes generales que explican al conversión de energía en calor, y muchas otras ramas de la ciencia que son fundamentales para conocer el funcionamiento de la Naturaleza y para desarrollar aplicaciones tecnológicas.

Pero va más allá. Al haber puesto todo en vez de la materia, está también considerando la existencia de magnitudes que adopten valores discretos. Y esta es la base fundamental de toda la teoría cuántica, cuya trascendencia en el plano teórico y en la tecnología es bien conocida. Incluso podría decirse que cuando esta afirmación no es correcta estamos desarrollando diferentes ramas del saber científico. Si queréis poner una frase sobre la Física en una camiseta no lo dudéis, escoged la de Feynman.


¿Cuánto pesas?

Septiembre 15, 2007

Este tipo de pregunta se sustenta en una confusión, la de los conceptos de masa y peso. Pero tras esta confusión está uno de los principios físicos más trascendentales y profundos. También una mala enseñanza de los conceptos de la Física, para variar.

En los cursos elementales de Física la pregunta sobre masa y peso es frecuente, porque es una forma de cazar a los alumnos despistados. Supuestamente esto permite distinguir los conceptos de masa y peso, pero en la práctica es mentira. Lo más que se hace es tener claras unas nociones básicas sobre unidades de medida. Para entender esto hay que tener en cuenta la razón de la confusión. Estamos hablando de dos propiedades físicas diferentes, la masa asociada a la inercia y la masa asociada al peso.

En la mecánica clásica derivada de la de Newton (no me gusta llamarla newtoniana ya que para mí si hubiese que emplear otro nombre preferiría los de Lagrange o Hamilton, eso sería para otra entrada) hay dos tipos de masa. Una masa, la masa inercial, está asociada con la tendencia que tienen los cuerpos a no alterar su estado de movimiento. Se define a partir de las leyes de Newton del movimiento, no explicitaré cómo, que no es tan evidente como parece. La otra, la masa gravitatoria, es la fuente de las interacciones gravitatorias. Pero he aquí que ambas masas son iguales, se pueden hacer iguales mediante una sencilla manipulación de las expresiones matemáticas que las definen, iguales numéricamente.

Esto intrigaba mucho a grandes físicos y matemáticos como Poincaré, Mach, y por supuesto, Einstein. Lo que yo me preguntaba en el último curso del bachillerato era por qué coño esa cosa tan tontorrona preocupaba a Einstein. Tras leerlo en los libros y escucharlo al profesor de Física, no lo entendía recurriendo a los textos de cursos anteriores. Normal, no se enseña lo fundamental. Es una igualdad numérica que relaciona dos CONCEPTOS FÍSICOS que se parecen como un huevo a una castaña. Lo importante no es la manipulación de fórmulas o resolver problemas de planos inclinados, eso son necesidades instrumentales imprescindibles en la Física, pero los amos de la disciplina son los conceptos.

La solución a esa extraña igualdad se debe, cómo no, a ese oscuro empleado de la oficina de patentees de Berna que no tendría ninguno de esos tan cacareados criterios de excelencia investigadora, y seguro que no obtenía una beca FPI por no tener méritos suficientes (luego dicen que hay poca gente investigando). Se trata del Principio de Equivalencia, base de toda la Relatividad General, y que establece esa igualdad porque en realidad las masas inercial y gravitatoria son la misma, estamos hablando del mismo concepto. Y eso tiene profundísimas implicaciones sobre la naturaleza del espacio-tiempo, sobre el propio concepto, de inercia, de fuerza (porque convierte a las fuerzas en una manifestación de una estructura geométrica profunda de los campos).

A día de hoy la Relatividad General se ha verificado experimentalmente muchas veces y lo que se busca ahora es establecer los límites de validez del Principio de Equivalencia. La razón es que es el principio fundamental en que se basa la mitad de la Física, la otra mitad es la Indivisibilidad del Cuanto de Acción. Ambos principios se llevan muy mal y se cree que una forma de unificar ambas concepciones del mundo físico es establecer muy bien la validez del principio de equivalencia, más difícil de demostrar mediante experimentos que las propiedades del mundo cuántico. Hay un satélite, la Gravity Probe B, dedicado en exclusiva a ello. Cómo veis la confusión sobre peso y masa corporal encierra muchos misterios.

He hablado de masa y me han entrado ganas de hablar de otro tema apasionante, la masa electromagnética, los autocampos y los problemas de autoconsistencia interna del electromagnetismo clásico (no resueltos por las versiones cuánticas).


Borges

Septiembre 13, 2007

Comencé a leer a Borges de niño. Me encantaba el bestiario fantástico de El libro de los seres imaginarios. Pero fue más tarde, cuando estaba en el instituto, cuando leí ya algunos otros cuentos del autor argentino. Y es un autor cuya ficción siempre me ha fascinado, de una manera o de otra. Es un autor fundamental que nadie que tenga interés por la literatura fantástica puede pasar por alto ya que trata muchos temas capitales del género. Y por supuesto es un buen ejemplo de que la fantasía puede plantear profundas reflexiones filosóficas.

El Borges que más me gusta es el de las disquisiciones metafísicas. Y de todos los temas habituales en él creo que el que mejor representa su ficción es el de la angustia ante la Eternidad. Muchos de sus cuentos presentan el miedo ante la eternidad. Es la eternidad aquello que está ante la reacción de quienes han alcanzado la inmortalidad en El inmortal, esos seres apáticos porque perciben con su mente finita lo que es lo eterno. También aparece en los cuentos o versos en los que los universos múltiples se manifiestan como El jardín de los senderos que se bifurcan o La casa de Asterión. Y cómo no, el infinito, la Eternidad, es el protagonista principal de La biblioteca de Babel. También la recursividad infinita de los creadores (que no deja de ser otra forma de eternidad) en El Ajedrez , El Golem o Las ruinas circulares. Y también está presente en El Aleph.

Así que Borges nos habla de cómo lo eterno nos produce una especie de terror metafísico. Desde las Matemáticas y la Física podemos llegar por diversas vías a la Filosofía, siendo el concepto de eternidad, de infinito actual o real, el principal protagonista de este viaje. Lo que ninguno de nosotros sabemos es qué le deparará al viajero en el final de su viaje.


Búsqueda activa de inteligencias extraterrestres

Septiembre 12, 2007

La mayoría de la comunidad científica que se ocupa del tema de la búsqueda de vida extraterrestre o SETI suele apostar por métodos pasivos de búsqueda. Es decir tratar de detectar señales emitidas por algún tipo de civilización extraterrestre avanzada, ya sean de radio u ópticas. A pesar de que los programas de búsqueda suelen tener aplicaciones en otras ramas de la investigación en Astrofísica y Física Fundamental en principio sólo sirven para eso, para buscar señales. Así que puede discutirse la necesidad de invertir recursos financieros, técnicos y humanos en ello.

Yo creo que la búsqueda de vida extraterrestre es algo que merece la pena intentar y que hará avanzar la ciencia y la tecnología, aunque el resultado de la búsqueda sea negativo. También creo que debe defenderse la investigación básica únicamente para conocer más sobre la naturaleza. Y creo que SETI es mucho más trascedente que otros muchos a los que se dedican grandes cantidades de dinero. Pero también creo que deberían de planificarse otros métodos de búsqueda más baratos y más rentables desde el punto de vista de la producción de conocimiento científico (tenga luego este aplicación o no).

Para ello es necesario imaginar estrategias de búsqueda activa de inteligencias extraterrestre que puedan aprovechar otro tipo de programas de investigación. En este campo las sugerencias de Freeman Dyson me parecen a tener muy cuenta. Las aportaciones de Dyson en este tema son muy interesantes porque en sus libros ha hablado bastante sobre lo que el denomina “ecología de los programas científicos”, pero también porque son muy imaginativas. Quizás su aportación más conocida para muchos lectores de este blog sea la de las esferas de Dyson.

Dyson se planteó la cuestión de cómo buscar civilizaciones extraterrestres y pensó que lo mejor sería observar fenómenos astrofísicos que tuviesen relación con una tecnología avanzada. Pero hay que hacerlo basándose en física básica bien establecida y en posibles tecnologías que toda civilización avanzada habría de desarrollar como resultado de sus necesidades. Así que qué mejor motivo que la necesidad de energía en una sociedad tecnológica. Y lo mejor forma de aprovechar la mayor fuente de energía disponible a mano, sería crear un cascarón esférico que pudiese recoger la energía emitida en todo el espectro electromagnético por la estrella del sistema que habitasen los extraterrestres. Por muy avanzada que fuese su tecnología las leyes de la termodinámica exigen que en la superficie de la esfera se disipe energía en forma de calor, esas pérdidas son inevitables. Pues bien el espectro en el infrarrojo de un objeto así sería de lo que se llama un cuerpo negro en equilibrio, con propiedades diferentes de las fuentes habituales de radiación infrarroja en torno a las estrellas (nubes de polvo estelares y cosas similares) que corresponde a radiación que no está en equilibrio térmico (aunque en la práctica las cosas son más complicadas).

Dyson se inspiró en una magnífica historia de ciencia ficción de Olaf Stapledon. Por supuesto se trata de Hacedor de Estrellas. A su vez Stapledon se inspiró en las ideas sobre la colonización del espacio del cristalógrafo John D. Bernal y su ensayo precursor de eso que algunos han denominado posthumanismo. Hay pues una estrecha relación en este tema entre la ciencia y la ciencia ficción.

Recientemente Dyson también ha propuesto otros métodos de búsqueda de vida, esta vez vida extraterrestre de cualquier tipo que pueda habitar el Sistema Solar. Por ejemplo, posibles formas de vida que habitasen en Europa o algunos satélites de hielo del Sistema Solar exterior. Supone que los bichos que habitasen tales lugares, al menos aquellos que quisiesen vivir en la superficie helada de tales cuerpos, habrían de focalizar la débil luz del Sol para elevar la temperatura y mantener pequeñas zonas con agua líquida. Si hiciesen esto podría tenerse evidencia de ello estudiando la reflectividad del hielo de tales mundos de hielo. Así que Dyson propone enviar haces láser y estudiar cómo se reflejan en el hielo. Como dice Dyson esto tiene la ventaja de que es un método que permite hacer investigaciones independientemente de que se detectase vida o no.

El propio Dyson cree que no se encontrará nada, aunque sí cree que es el procedimiento más apropiado y que más posibilidades de éxito tendría. Yo creo que no encontrares vida así, tampo creo que encontremos esferas de Dyson. Pero el buscar vida buscando esferas de Dyson tiene una ventaja sobre el SETI de escucha de ondas de radio. No hace falta buscar las esferas, investigando espectros infrarrojos de estrellas cuando se estudian las nubes de polvo puede encontrarse alguna. No hace falta dedicar tiempo de observación específico a ello (aunque han habido programas de búsqueda de esferas de Dyson en algunas estrellas cercanas), sólo saber reconocer que estamos ante una cuando estudiamos otras cosas. Estas propuestas de Dyson para buscar vida, pero que si no se encuentran pueden aprovecharse para otras cosas me parecen las más productivas. Y quien sabe, a lo mejor me equivoco y el día menos esperado descubrimos que no estamos solos en el universo, aunque a veces temo que lo estemos, más allá de mundos habitados por bacterias (que seguramente habrá muchos).


Asimov y Lem

Septiembre 11, 2007

Un tema de debate filosófico de los de mayor solera es el de la pregunta sobre si el mundo es completamente determinista o está dominado por el azar. La respuesta considerando una de las dos opciones de forma extrema es un absurdo, si no hubiese cierto determinismo no podría haber ciencia, y no se puede afirmar científicamente el determinismo ontológico absoluto. Lo que se puede es adoptar un punto de vista intermedio, considerando el determinismo de las leyes naturales como algo válido en la medida que lo permite nuestro conocimiento del mundo, o bien considerando que existe un azar en esas leyes.

Una respuesta con la que estoy de acuerdo es con la que expone Stanislaw Lem en algunas de sus novelas. Quizás me guste tanto su ficción por este tipo de reflexiones filosóficas, sobre todo teniendo en cuenta que adopta un punto de vista relativamente minoritario sobre la cuestión. Para Lem existiría un azar esencial a las escalas más pequeñas, o en diversos niveles de los fenómenos que observamos, pero al ser tantos los sucesos y tantos los individuos hemos de aplicar las leyes de los grandes números. Al hacer esto se crean regularidades estadísticas que dan lugar un determinismo estadístico, el determinismo surge de la existencia de gran cantidad de individuos sujetos a las leyes del azar. Pues bien esto es lo que creo yo, que a los niveles más básicos de la Naturaleza domina el azar, eso sí sólo en ciertos procesos, en una parte de los fenómenos reducida. De todos modos ese azar da lugar a leyes muy regulares y determinista cuando hacemos una estadística sobre un gran número de individuos.

Como decía esta forma de ver las cosas no ha estado muy extendida entre los pensadores, aunque ha habido defensores de esta idea (por ejemplo Scrödinger pensaba esto antes de desarrollar su mecánica ondulatoria, luego cambió de parecer y optó por el determinismo clásico). Pero en la ciencia ha sido el punto de partida de algunas de las mejores ficciones de dos de los más grandes, Stanislaw Lem e Isaac Asimov. Porque la psicohistoria se basa en esto, el determinismo surge a gran escala (no olvidemos que su psicohistoria se aplica a escala galáctica no a unos pocos miles de millones de individuos) por acción de las leyes estadísticas a pesar de lo azaroso, o eso preferimos pensar, de nuestro comportamiento.

Muchas veces se argumenta en contra de la idea de psicohistoria afirmando que un ser humano es mucho más complejo que una molécula. Pero eso, como nos diría Lem, es un prejuicio antropocéntrico, al final seremos tan predecibles como cualquier molécula si se conocen las variables suficientes. Y en cualquier caso cuando tengamos un número de Avogadro de humanos la sociedad se comportará como un gras predecible. Otras objeciones me parecen más serias, como aquella que afirma que en ese proceso no se tendría en cuenta el avance tecnológico, que es impredecible. Pero en el fondo también es un prejuicio antropocéntrico, ya que se basa en la superstición de que puede existir un progreso continuo e ilimitado. ¿Y si hay un límite?. ¿Qué pasará cuando nos topemos con Solaris?. Además damos por supuesto que la sociedad cambiará al avanzar la tecnología. Pues no sé, me parece que en el fondo no hemos cambiado tanto. Así que creo que la mejor defensa al concepto de psicohistoria se encuentra leyendo textos de Lem que ayudan a acabar con ciertos prejuicios.

Es curioso como aquellos que reniegan de las ideas de Asimov por considerar que escribía mal, con todos esos tópicos de los personajes planos y demás, no se meten con la futurología de Regreso a Entia. De todos modos eso de los personajes planos también es bastante relativo. Quizá muchos penséis que la Física en dos dimensiones (plana) es mucho más aburrida que en tres, porque al haber más dimensiones todo es más complejo. De eso nada, la física en dos dimensiones a veces es más compleja e interesante. Lo mismo podría decirse de los libros de Asimov. Más curiosas asociaciones entre las ficciones de Asimov y Lem podrían hacerse, pero de momento es suficiente. Lo que si me pregunto es qué obras nos habría deparado Asimov si en vez de crecer como escritor con los pulp y estar sujeto a los imperativos del mercado del género hubiese escrito otras cosas. Como digo lo que no se ve pero se intuye en sus ficciones de calidad es más de lo que parece a primera vista.


Vida inorgánica

Septiembre 10, 2007

Una de mis aficiones frikis es recolectar artículos que especulan sobre formas de vida extraterrestres no convencionales, desde las bioquímicas no basadas en el agua a la vida en una estrella de neutrones. Busco siempre cosas que traten de Física principalmente y que tengan formalismo matemático y estimaciones cuantitativas. En un campo en donde no existe un objeto de estudio físico en que basarse y todo son especulaciones la mayoría de las publicaciones científicas sobre el tema se reducen a perogrulladas y argumentaciones sin más. Si se publican es porque suelen ser investigadores de prestigio quienes los envían, pero claro eso no evita que sean perogrulladas y argumentos vacíos que se quedan cortos frente a la buena ciencia ficción. Pero también existen otros que recurren a las estadísticas, a modelos físicos, a reflexiones basadas en la Termodinámica, etc. Esos son los que recopilo. Y por supuesto, también lo hago con relatos de ciencia ficción sobre el tema.

El problema que tiene la ciencia ficción que trata con extraterrestres exóticos es que por principio han de ser criaturas muy esquemáticas, más propias de un bestiario que de una reflexión con sólida base científica. Incluso cuando tal base existe no siempre se puede ir más allá por razones obvias. Y por eso me gustan mucho aquellos trabajos que van estableciendo unas bases para reflexionar sobre lo amplio que puede ser el concepto de vida.

Hace unas semanas aparecía una noticia en las webs sobre Astrobiología sobre un artículo que especulaba con mecanismos físicos que podrían dar lugar a formas de vida inorgánica en el medio interestelar. Lo he estado buscando, porque ha aparecido en una revista de libre acceso en internet, y le he echado un vistazo. Me ha parecido muy interesante. Eso sí, como siempre, creo que hay que ver este tipo de aportaciones como lo que son, oportunidades para reflexionar un poco sobre lo chauvinistas que son los expertos a la hora de definir la vida.

En realidad el artículo no habla de formas de vida, sino de estructuras que podría evolucionar a formas de vida en el entorno de los gases interestelares. Lo interesante está en que aunque los procesos físicos que se describen no generen ningún tipo de vida exótica sí que podría jugar un papel a la hora de favorecer la aparición de vida como la nuestra desarrollando una física y química de la vida ya en los gases interestelares.

En esencia la tesis del artículo es la siguiente. El gas interestelar es un medio ionizado, un plasma, a temperaturas bastante bajas. Los autores sostienen que las partículas de polvo que se encuentran en el seno de tales plasmas podrían formar estructuras complejas como resultado de una propiedad del apantallamiento de las cargas eléctricas en el plasma, como resultado de la aparición de fuerzas atractivas entre los diversos granos de polvo. Presentan los resultados de simulaciones numéricas en las cuales empleando los potenciales de interacción asociados a ese fenómeno se pueden observar distintas agregaciones de partículas de polvo. Entre las más interesantes estarían agregados de partículas con forma de hélice, que según los autores podrían servir para transferir información, y que pueden replicarse a partir de otros agregados de partículas. Consideran que esto podría ser una base para una forma de vida inorgánica, y que en cualquier caso podrían jugar un papel como estructuras favorecedoras de una bioquímica orgánica compleja que ayudaría en el proceso del origen de la vida.

El artículo es altamente especulativo, pero a la vez presenta unos modelos físicos simples fáciles de interpretar, y por lo tanto refutar (y seguramente un experto en plasmas les vería todos los puntos débiles, pero yo no lo soy). Lo más interesante es que es uno de esos artículos que van más allá de la pura idea y tratan de dar una explicación cuantitativa de las posibilidades para el estudio de otras formas de vida que sugieren. Como dato curioso comentar que el modelo de vida que uno podría imaginar sobre las bases expuestas por tales investigadores recuerda un poco a la nube negra de Fred Hoyle, salvando las distancias. A veces la ciencia ficción tiene cosas en su seno muy interesantes.

Creo que a veces en estos temas se va a los extremos con demasiada facilidad. De asegurar que en Marte no hay vida de ningún tipo a que es un mundo rebosante de bichos exóticos. Ni una cosa ni la otra. Lo más probable es que no encontremos vida en donde todo el mundo dice que la hay, y que la encontremos en algún lugar en que nunca se había pensado. No hace mucho casi nadie hablaba de Encelado como lugar en donde buscar vida y ahora hemos descubierto que tiene unas condiciones de las mejores en todo el Sistema Solar para tenerla.

Y ya que estoy hablando de alienígenas hoy me he comprado en una librería de segunda mano (obviando mi promesa a mí mismo de no comprar libros en los próximos dos meses) un libro con dos textos de ciencia ficción. A pesar de tener bastante tiempo está en buen estado. Pero lo mejor es que contiene una novela de Heinlein(pse) y…¡Lo mejor de Stanley G. Weinbaum según Asimov!. Llevo todo el día con babas saliendo de la boca.