Este tipo de pregunta se sustenta en una confusión, la de los conceptos de masa y peso. Pero tras esta confusión está uno de los principios físicos más trascendentales y profundos. También una mala enseñanza de los conceptos de la Física, para variar.
En los cursos elementales de Física la pregunta sobre masa y peso es frecuente, porque es una forma de cazar a los alumnos despistados. Supuestamente esto permite distinguir los conceptos de masa y peso, pero en la práctica es mentira. Lo más que se hace es tener claras unas nociones básicas sobre unidades de medida. Para entender esto hay que tener en cuenta la razón de la confusión. Estamos hablando de dos propiedades físicas diferentes, la masa asociada a la inercia y la masa asociada al peso.
En la mecánica clásica derivada de la de Newton (no me gusta llamarla newtoniana ya que para mí si hubiese que emplear otro nombre preferiría los de Lagrange o Hamilton, eso sería para otra entrada) hay dos tipos de masa. Una masa, la masa inercial, está asociada con la tendencia que tienen los cuerpos a no alterar su estado de movimiento. Se define a partir de las leyes de Newton del movimiento, no explicitaré cómo, que no es tan evidente como parece. La otra, la masa gravitatoria, es la fuente de las interacciones gravitatorias. Pero he aquí que ambas masas son iguales, se pueden hacer iguales mediante una sencilla manipulación de las expresiones matemáticas que las definen, iguales numéricamente.
Esto intrigaba mucho a grandes físicos y matemáticos como Poincaré, Mach, y por supuesto, Einstein. Lo que yo me preguntaba en el último curso del bachillerato era por qué coño esa cosa tan tontorrona preocupaba a Einstein. Tras leerlo en los libros y escucharlo al profesor de Física, no lo entendía recurriendo a los textos de cursos anteriores. Normal, no se enseña lo fundamental. Es una igualdad numérica que relaciona dos CONCEPTOS FÍSICOS que se parecen como un huevo a una castaña. Lo importante no es la manipulación de fórmulas o resolver problemas de planos inclinados, eso son necesidades instrumentales imprescindibles en la Física, pero los amos de la disciplina son los conceptos.
La solución a esa extraña igualdad se debe, cómo no, a ese oscuro empleado de la oficina de patentees de Berna que no tendría ninguno de esos tan cacareados criterios de excelencia investigadora, y seguro que no obtenía una beca FPI por no tener méritos suficientes (luego dicen que hay poca gente investigando). Se trata del Principio de Equivalencia, base de toda la Relatividad General, y que establece esa igualdad porque en realidad las masas inercial y gravitatoria son la misma, estamos hablando del mismo concepto. Y eso tiene profundísimas implicaciones sobre la naturaleza del espacio-tiempo, sobre el propio concepto, de inercia, de fuerza (porque convierte a las fuerzas en una manifestación de una estructura geométrica profunda de los campos).
A día de hoy la Relatividad General se ha verificado experimentalmente muchas veces y lo que se busca ahora es establecer los límites de validez del Principio de Equivalencia. La razón es que es el principio fundamental en que se basa la mitad de la Física, la otra mitad es la Indivisibilidad del Cuanto de Acción. Ambos principios se llevan muy mal y se cree que una forma de unificar ambas concepciones del mundo físico es establecer muy bien la validez del principio de equivalencia, más difícil de demostrar mediante experimentos que las propiedades del mundo cuántico. Hay un satélite, la Gravity Probe B, dedicado en exclusiva a ello. Cómo veis la confusión sobre peso y masa corporal encierra muchos misterios.
He hablado de masa y me han entrado ganas de hablar de otro tema apasionante, la masa electromagnética, los autocampos y los problemas de autoconsistencia interna del electromagnetismo clásico (no resueltos por las versiones cuánticas).