Sobre las kenningar

Diciembre 27, 2007

No soy un gran lector de fantasía, y tampoco suelo serlo de las fuentes de esta literatura. Aunque de vez en cuando sí que me pongo con algunas de ellas si se presta la ocasión. También tengo el defecto de no darme cuenta de algo que tengo frente a las narices durante mucho tiempo. Así que tal vez resulte divertido a más de uno conocer el descubrimiento que he hecho estos días.

Entre mis libros tengo uno de Borges en el que tiene un capítulo sobre las kenningar, una especie de metáforas de los poemas nórdicos. En él explica en qué consisten y ponen algunos ejemplos. Pues bien hace unos meses caí en la cuenta de que el dichoso libro de George R. Martin que todo el mundo esperaba tiene por título una kenningar, o eso me parecía. Y se ha dado la circunstancia de que estos días he estado leyendo Beowulf que está lleno de estas perífrasis (como ponen en las notas a pie de página y que bien podrían los editores haber puesto alguna nota explicando un poco el origen de algo tan esencial en la estructura del texto). Así que he vuelto a leer el texto de Borges y teniendo en cuenta las que aparecen en Beowulf he descubierto que todos los títulos de la saga de Martin son kenningar, y me temo que los siguientes también lo serán.

Como digo, el bucear poco en los referentes de la fantasía y mi despiste monumental no me habían hecho caer en la cuenta antes. Pero nunca es tarde si la dicha es buena.


Misterio turbulento

Diciembre 25, 2007

Continuando con las citas, hoy le toca al turno a Horace Lamb, eminente matemático y físico británico y uno de los mayores expertos en física clásica. En una conferencia dictada en 1932 dijo lo siguiente:

“I am an old man now, and when I die and go to heaven there are two matters on which I hope for enlightenment. One is quantum electrodynamics, and the other is the turbulent motion of fluids. And about the former I am rather optimistic.”

El paso del tiempo le ha dado la razón y como decía Richard Feynman el problema de la turbulencia es problema no resuelto más importante de la física clásica. Y añado yo que uno de los más importantes de la física en general.


Remolinos

Diciembre 19, 2007

Hay quien piensa que la ciencia y las artes son cosas antagónicas, en realidad son dos formas de entender el mundo, que a veces entran en contradicción pero otras veces se funden de manera muy hermosa. He aquí un ejemplo, esta magnífica rima de Lewis Fry Richardson:

Big whirls have little whirls that feed on their velocity,
and little whirls have lesser whirls and so on to viscosity.

Lo he dejado en inglés porque se aprecia mejor y creo que no es muy difícil de traducir. En tan pocas palabras se explica uno de los procesos fundamentales que tienen lugar en el seno de un fluido turbulento. Y tras la cascada de remolinos que se dividen en otros más pequeños hasta llegar al límite de la viscosidad se encuentran algunas de las más profundas leyes universales de la Naturaleza.


Pequeña reflexión sobre la educación

Diciembre 13, 2007

Estos días se está hablando mucho sobre los resultados del informe PISA sobre educación. Es un tópico muy repetido que la universidad no prepara para el mundo empresarial, como si la enseñanza superior fuese una especie de servicio a las empresas en vez de tener como meta ampliar la cultura de los universitarios. También se plantea una falsa dicotomía entre contenidos prácticos y teóricos, cuando el problema no está en la carga teórica de las enseñanzas sino el excesivo academicismo. Y es que como dijo el gran físico Prandtl no hay nada mejor que una buena teoría. Pero lo que quiero es hacer una reflexión sobre el uso y comprensión del lenguaje a partir de un ejemplo.

Asociamos el prefijo turbo a la potencia. Pensamos en máquinas muy potentes, turbopropulsores, turborreactores y cosas así. Incluso hay maquinillas de afeitar turbo, asociado esto con su potencia. Precisamente todo ese tipo de máquinas que llevan el prefijo turbo son turbomáquinas. Ahora bien, la denominación de turbomáquinas no procede de que sean máquinas potentes, ya que esta denominación se utiliza en ingeniería para todas las máquinas que obtienen o ceden trabajo a un fluido. No, lo que sucede es que turbo procede de la palabra latina turbare que significa remolino un torbellino. Así que turbo tiene que ver con cosas asociadas a remolinos, y no con potencia, como creemos.

Si conociésemos mejor el latín y el griego comprenderíamos mucho mejor buena parte de la terminología que se emplea en las ciencias y la ingeniería. Quizá la clave esté en una enseñanza integral como la de antes pero adaptada a los tiempos modernos en contenidos y metodología.


Una lección de reciclaje de la cultura de la sidra

Diciembre 6, 2007

Desde las administraciones supuestamente se promueve el reciclaje. Incluso estos días se está hablando mucho sobre el gran problema que suponen las bolsas de los supermercados. Y es gracioso porque este problema surge de la economía y no de las tecnologías de producción. Si en vez de tanto brick se usasen botellas de cristal, y estas últimas se reciclasen, no habría necesidad de reciclar tanto.

De hecho no hace tanto tiempo que las empresas de refrescos reutilizaban las botellas, porque un proceso de lavado es mucho más rápido y barato que conseguirlas nuevas, a no ser que entren en juego otros factores. Creo que algo de eso todavía hoy se hace. Así que desde una ciudad en la que sus habitantes son quienes más llenan los contenedores de reciclaje de todo el país no hablaré de desarrollo sostenible y esos tópicos.

El mejor ejemplo de reciclaje se encuentra en la cultura de la sidra. Sí, tradicionalmente la sidra se vende en cajas, de doce botellas. Ya sea para los bares o para particulares se solía vender en cajas. Y cuando se vendía en la tienda se podía comprar a un precio un poco más bajo si luego se devolvía el casco, aunque en menos tiendas que antes todavía queda alguna que lo hace. Esta forma de volver a emplear las botellas forma parte de la cultura de la sidra, es algo más que un hábito de reciclaje, porque existía antes de que nadie hablase del tema.

La necesidad de hacer esto está clara. Para un llagar es mucho más barato lavar las botellas y reutilizarlas, porque salvo cuatro o cinco, no son grandes empresas que se puedan permitir gastos de este tipo (aunque el coste total de la obtención de nuevas botellas no sea elevado) y les viene más a cuenta invertir en innovación tecnológica y de producto que en botellas. Y no os cuento nada la gente que hace sidra en casa, la necesidad de botellas es tremenda, aunque sea para una pequeña cuba de sidra. En estos los asturianos siempre hemos estado por delante de todos los teóricos del desarrollo sostenible.

Lamentablemente la sidra cada vez se pasa más a los supermercados y de reemplazo de botellas nada. Uno se puede encontrar en casa en con muchas botellas, y la verdad es un dolor tener que tirar alguna al contenedor. Si conoces a alguien que las necesite para su sidra casera se las puedes dar. Porque te están obligando o a ir al lagar pequeño con las cajas en el coche, o a comprarlas en el supermercado y tirarlas al contenedor (o ir acumulando suficientes para cuando vayas al llagar). El problema es que no todos podemos tener tres o cuatro cajas de botellas en un piso. Todavía quedan tiendas que te cambian el casco, pero la tendencia es la que es.

Parece mentira que ahora que hay tanta preocupación por los residuos se tienda a hacer desaparecer una práctica mucho más efectiva que el reciclaje del vidrio. Y que además podría generalizarse a otros productos como el vino. No creo que se necesitase una infraestructura muy compleja para disponer de cajas especiales en los supermercados que un camión pudiese recoger todos los días. Porque aunque sólo un porcentaje de botellas se pudiese emplear de nuevo es posible que el reciclaje de vidrio de los contenedores sería más eficiente.

Quizá gestores y economistas deberían de estudiarse a fondo las leyes de la termodinámica, pues no existen recursos ilimitados en el Universo. Y me temo que la ganancia sin límite no es posible. Lo malo es que cuando se den cuenta de ello (si es que no se han dado cuenta ya y nos están llevando al fin de la civilización a sabiendas) estaremos sepultados por la basura y la contaminación.


Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos (Emmanuel Carrère)

Diciembre 4, 2007

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Esta biografía novelada puede resultar muy interesante para aquellos que quieran conocer algo más sobre la vida de Phillip K. Dick. Pero como estudio sobre el contenido de su obra no es el libro que recomendaría. La razón es que no estudia en detalle la extraña y sin duda patológica visión del mundo de Dick y se centra más en una exposición de su vida desde el particular punto de vista del autor.

Con todo esto no quiero decir que sea un mal libro o que no me haya gustado. Pero comparado con el magnífico ensayo de Pablo Cappana el libro de Carrère sale bastante mal parado, eso sí, es mucho mejor que el truño de Aaron Barlow. En cuanto que biografía me ha gustado, pero no me ha gustado tanto como texto de análisis sobre la obra de Dick. Sin embargo la peculiar forma de presentarnos la vida del genial tiene su interés. Carrère nos muestra una evolución en paralelo el viaje a la locura de Dick con su obra literaria y cómo en algunas de sus novelas se reflejan hechos de su vida cotidiana. Esta interpretación tiene muchos puntos débiles como para tomársela en serio, por muy bien documentado que esté el autor. Pero es lo que más me gusta del libro.

Se presenta una evolución desde las novelas de la etapa metafísica hacia su etapa mesiánica como algo inevitable y que se puede intuir a partir de la infancia de Dick. Aunque es una visión de la obra de Dick discutible hay que tenerla en cuenta. Y es que lo más interesante de esta biografía es que nos muestra que la locura de Dick va en paralelo a su obra. Si tenemos en cuenta que su obra es una muestra de gnosticismo encubierto en un ambiente de ciencia ficción no es difícil concluir que esa visión gnóstica del mundo está asociada a la locura. Es muy revelado el capítulo que habla de la relación de Dick con el obispo Pike y cómo se da cuenta de que él es un gnóstico aunque no lo sabía hasta ese momento. Por momentos también a mí el pensamiento gnóstico me parece patológico y parece ser una especie de patología social presente en diversas épocas. Pero creo que aquí Carrère está haciendo trampa y puede haber un contenido ideológico que no aparece explícito de forma tendenciosa. O eso me parece ver a mí. Por eso valoro más el texto de Cappana quien afirma ser un cristiano ortodoxo al que no le gusta para nada el gnosticismo y que asocia éste con la compleja psicología de Dick, pero a la vez trata de actuar de forma empática y no hace un juicio sobre dichas creencias.

Para terminar, una advertencia. Aunque no habla de muchas novelas de Dick, sólo de las más destacadas, Carrère da detalles sobre las trama, incluyendo los finales.


Los inspiradores de la ciencia ficción escatológica

Diciembre 1, 2007

El que estos días apareciese en la red mi artículo sobre Akasa-Puspa y la obra de Juan Miguel Aguilera me ha hecho de nuevo echar en falta la presencia de los autores que han inspirado la ciencia ficción escatológica en el acervo cultural del lector medio del fandom. Si bien el texto de Haldane ha aparecido recientemente en una edición de la editorial KRK (junto con la réplica de Bertrand Russell) el de Bernal no está disponible en castellano, aunque es verdad que se puede encontrar fácilmente en la red en inglés. Porque tanto el texto de Bernal como Haldane tienen la suficiente antigüedad como para que los derechos de la obra original en inglés hayan expirado. Por eso es triste que ninguna editorial de género se haya animado a editarlos, por ejemplo en una antología de los relatos de Akasa-Puspa que no son parte de las novelas principales de la serie.

También el artículo de la conferencia de Dyson sería un perfecto complemento a un proyecto editorial de este tipo. Aunque me temo que no llegaré a verlo. Y es una pena porque los textos de Bernal, Haldane y Russell son los inspiradores no sólo del universo narrativo de Akasa-Puspa (y de la ficción histórica de Juan Miguel Aguilera también, tema que no traté suficientemente mi artículo) si no que también lo son de la mayor parte de la ciencia ficción posthumanista. Y sí que hay novelas en el mercado de editoriales como Bibliópolis o Gigamesh de temática posthumanista.

Hay una estrecha relación entre todos estos autores. Sobre todo a la hora de relacionar las diferentes tesis procedentes de la imaginación de científicos y escritores de ciencia ficción en el trabajo de Dyson. Pues Dyson recoge ideas de Bernal a través de Hacedor de estrellas de Olaf Stapledon, pero también directamente de Bernal y cita las ideas Haldane en algunas de sus colecciones de ensayos como por ejemplo en Mundos del futuro.

Los postulados posthumanistas no me parecen correctos. Y aunque la ciencia ficción escatológica me parece de lo mejor del género tampoco estoy de acuerdo con las ideas que presenta sobre el futuro de la vida en términos cosmológicos. Pero me parece que un conocimiento de las obras originales de los inspiradores de estas ideas sería muy estimado por muchos lectores de ciencia ficción. Así que por pedir que no quede.