Cartel de la AsturCon 2008

Marzo 31, 2008

cartel.jpgYa podemos disfrutar todos del magnífico cartel que Enrique Corominas ha preparado para la AsturCon 2008. Lo cual es una magnífica excusa para recordaros a todos las fechas y la temática del evento. Coincidiendo, como siempre, con el primer fin de semana de la Semana Negra de Gijón, este año la AsturCon tendrá lugar entre los días 11 y 13 de Julio. En cuanto a la temática este año hay una atención especial a la saga de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, ya que estará en Gijón invitado por la Semana Negra. Y como todos los años podéis encontrar toda la información en la web de la AsturCon. Además, en esta bitácora iré dando cuenta de las diferentes novedades que se vayan produciendo de aquí a su celebración.


El teorema de recurrencia de Poincaré

Marzo 30, 2008

Uno de los grandes problemas no resueltos de la física es el que en algunos libros de divulgación se ha denominado de la flecha del tiempo. Nosotros percibimos que hay una dirección privilegiada en el tiempo, no tenemos muy claro qué es el tiempo, pero parece haber un fluir desde el pasado al futuro, como si de un río se tratase haciendo caso a la metáfora del filósofo presocrático Heráclito. Y el problema es que las principales ecuaciones de la física no presentan una dirección privilegiada. Tan buenas son las soluciones que describen una evolución desde el pasado al futuro, como del futuro al pasado, por decirlo de forma coloquial. Aunque esto es problemático no es un gran problema, el problema es que además son reversibles.

Esto significa que si hacemos la analogía de la evolución de un sistema físico con una película, las ecuaciones permiten rebobinar la cinta hacia atrás a partir de un fotograma determinado. Pero sabemos que esto no es posible, ya que observamos una irreversibilidad, y que está asociada a la disipación. Estos procesos están descritos por las leyes termodinámicas, quizás las leyes más generales de toda la física. En base a este tipo de leyes sí podemos definir una flecha del tiempo, con la orientación que observamos en la vida diaria. Al fin y al cabo las cosas se degradan y nunca hemos visto que un vaso roto se recomponga solo. El gran problema surge cuando se tratan de deducir estas leyes a partir de la leyes mecánicas. Al hacerlo surgen resultados que muestran una aparente contradicción entre las leyes mecánicas y esa presencia ubicua de la disipación y la irreversibilidad.

Uno de los ejemplos más interesantes es el teorema de recurrencia de Poincaré. En la teoría mecánica el estado de una partícula puede representarse en un espacio en el que las coordenadas son la posición de la partícula y el producto de la masa por la velocidad. Ambas variables, posición y masa por velocidad (el momento de la partícula) son independientes, y por lo tanto dan lugar a coordenadas independientes. De este modo una partícula habrá de ser descrita mediante un conjunto de seis coordenadas, si hay más partículas hay que emplear seis coordenadas por cada una. Esto significa que hay que considerar un espacio cuyo número de dimensiones es seis por el número de partículas. Este espacio se denomina espacio de fases, y aunque parezca muy difícil tratar con él, no lo es tanto ya que existen técnicas para trabajar con él. La evolución de un sistema físico viene descrita entonces por las trayectorias de puntos en ese espacio abstracto.

El teorema que demostró Poincaré se cumple cuando se conserva la energía y se tiene un sistema físico acotado en el espacio y con un número finito de partículas. En este caso el espacio de fases tiene una propiedad que obedecen las trayectorias, y que tiene como consecuencia que en un tiempo finito el sistema retornará a su estado inicial. Es decir, dado un tiempo finito, que puede ser muy grande, todas las partículas regresan al estado de partida. Como digo, el tiempo puede ser muy grande (generalmente muchísimo mayor que la edad actual de nuestro universo), pero es finito y eso significa que en un tiempo infinito el sistema puede retornar a un estado concreto, o aproximarse arbitrariamente, un número infinito de veces a un estado del sistema. Tenemos entonces un eterno retorno que entra en flagrante contradicción con el río que fluye hacia delante de forma irreversible al estilo de Heráclito.

Este resultado matemático no es de aplicación directa al mundo real, aunque ciertamente pueden hacerse especulaciones filosóficas a partir de él. Quizás sí lo es en cosmología, pero eso depende de las propiedades de ciertos modelos cosmológicos. Lo que lo hace en un teorema molesto a la hora de resolver el problema de la flecha del tiempo es que la propiedad del espacio de fases en que se basa es la que permite construir la teoría estadística de sistemas de muchas partículas. De estas dificultades era muy consciente el gran físico Boltzmann cuando intentaba explicar la entropía en términos de propiedades estadísticas de muchas partículas. A día de hoy este problema no se ha resuelto de forma satisfactoria.


El océano subterráneo de Titán

Marzo 25, 2008

Parece ser que se han encontrado evidencias de lo que podría ser un océano subterráneo compuesto por agua y amoniaco debajo de la superficie de Titán. No parece que sea una gran noticia en lo que se refiere a encontrar vida, porque está a un profundidad muy alta con respecto a la superficie. Pero no deja de ser un descubrimiento importantístimo en cuanto a ambientes en los que se puede desarrollar una química orgánica compleja más allá del planeta terrestre típico. Casi parece que los sueños de algunos autores de ciencia ficción se convierten parcialmente en realidad. Lo que sí parece estar claro es que los satélites de los gigantes de gas son interesantísimos en lo que a entornos para la química de la vida se refiere. ¿Cuántos mundos exóticos y maravillosos habrá en torno a los planetas extrasolares?.


Ondas en n dimensiones

Marzo 23, 2008

Las leyes físicas dependen a veces de propiedades geométricas o topológicas del espacio en que se definen. Hay dos características que determinan las propiedades de las leyes, el número de dimensiones de un espacio o espacio-tiempo, y si tiene agujeros o no. El tema de la física en función de la presencia de agujeros o no es muy extenso, difícil y un área de fértil investigación en física teórica, pero también guarda relación con algunas importantes aplicaciones, ya que la explicación matemática de cómo surge la sustentación en un ala tiene que ver con estos problemas. Pero no por ello el tema del número de dimensiones es menos importante, y de hecho ha dado lugar a interesantes reflexiones sobre si vivimos en un universo con muchas o pocas dimensiones espaciales y temporales.

Aunque pueden ponerse más ejemplos (hay sistemas de ecuaciones muy importantes que se comportan de modo diferente en diferentes dimensiones), hay tres muy importantes y significativos. Uno de ellos es que el comportamiento de un flujo turbulento difiere en dos y tres dimensiones, en concreto el reparto de energía entre las diferentes escalas sigue mecanismos diferentes; otro es el comportamiento de las órbitas gravitatorias, ya que para números altos de dimensiones espaciales no pueden existir órbitas cerradas y estables; y el que más me interesa, las ondas no se propagan igual con espacios de dimensión par o impar. Hablaré ahora sobre este último tema, ya que el primero es más complejo de explicar (es fácil describir cualitativamente con la turbulencia en tres dimensiones, para hacerlo en dos hay que explicar por qué es diferente su comportamiento), además en el caso de las órbitas la demostración es fácil dando por sentado un resultado matemático (que además puede encontrarse en libros de texto sobre mecánica como el de Goldstein y la demostración no es demasiado compleja). Pero sobre todo porque guarda relación con uno de los temas que ya he tratado aquí, el de las funciones generalizadas.

Para dar una descripción completa de las propiedades de propagación de las ondas. Para ello se recurre las llamadas funciones de Green, que en rigor son funciones generalizadas, y que son objetos matemáticos que describen la propagación de la perturbación en un medio causada por una fuente puntual. Pueden estudiarse configuraciones de varias fuentes puntuales, de modo que puede estudiarse empleando funciones de Green la propagación de ondas generadas por fuentes que son superficies o volúmenes. Estas funciones se aplican sobre los contornos del medio de propagación, que generalmente son los que actúan como fuentes. Por ejemplo, en el caso de la aeroacústica, el hecho de tener un objeto sólido en el seno de un fluido turbulento genera un sonido y se puede construir un modelo de fuentes acústicas en la superficie de ese cuerpo, y las funciones de Green nos permiten estudiar cómo se propaga el ruido generado por esas fuentes por el espacio (aquí he de hacer notar que no está claro si esas fuentes son verdaderas fuentes o representan la dispersión de las tensiones turbulentos, precisamente la teoría de las funciones de Green permite suponer que se trata de lo segundo en algunos casos especiales).

Así que las propiedades de las funciones de Green permiten saber cómo las ondas de sonido o luz, u otro tipo de perturbaciones, se propagan por el espacio. Sucede además que en el caso de las ondas de luz o sonido, este comportamiento es diferente en dos y tres dimensiones. Normalmente se considera que la luz y el sonido se propagan en frentes de onda, que ocupan una pequeña región del espacio, de modo que sólo una pequeña superficie esférica en el caso tridimensional es la que es perturbada y el resto del medio permanece inalterado (ojo que en el caso de las ondas electromagnéticas, mientras no se demuestre lo contrario, no hay medio de propagación material). Por decirlo de una forma poco rigurosa, podría decirse que el sonido viaja como una superficie esférica que se va desplazando por el espacio, y sólo en esa superficie aparece la perturbación. Pero no sucede así en dos dimensiones, ya que en este caso la perturbación es del tipo de un cilindro, de modo que en un plano la perturbación permanece en un círculo tras el frente principal. De este modo una vez que ha pasado el frente principal aún permanece algún sonido. Así en tres dimensiones la comunicación sería fácil porque oiríamos sólo el sonido transportado por el frente estrecho, mientras que en dos dimensiones habría una reverberación que dificultaría la comunicación. Este es un ejemplo clásico de cómo la vida tal y como la conocemos sería más difícil en dos dimensiones.

Estas propiedades de la propagación vienen perfectamente descritas en las funciones de Green. Y lo que es más importante, puede demostrarse que se puede generalizar este resultado a una dimensión espacial cualquiera, de modo que en las pares el comportamiento es como en el caso bidimensional y en las impares tridimensional. El análogo de la propagación en cada caso sería el de un cilindro y una esfera, respectivamente, pero en n dimensiones, que aunque son difíciles de imaginar son muy fáciles de definir matemáticamente. La demostración de este resultado general no suele aparecer en los libros, que se limitan a que el lector compruebe los resultados y no los deducen, pero no es demasiado difícil empleando la técnica de las funciones generalizadas


Clarke, Sagan y la vida joviana

Marzo 22, 2008

La muerte de A. C. Clarke y el que se haga mención de sus novelas y sus cuentos de forma generalizada me ha recordado una duda que tengo, y espero que algún lector de este blog me la pueda resolver. Se trata además de una cuestión que muestra una interrelación entre dos personajes muy significativos en los campos de la ciencia y la ciencia ficción, pues hay un tema en que las ideas que Clarke expuso en sus cuentos y las que Carl Sagan desarrolló en su obra de divulgación y científica se confunden.

Uno de los mejores relatos de Clarke es Encuentro con Medusa, que data de 1971. En él especula con la posibilidad de que en la atmósfera de Júpiter pudiese haber algún tipo de vida, e incluso una pequeña ecología joviana con depredadores y presas. Las criaturas de Clarke son fascinantes, y sin duda es uno de los mejores cuentos en un subgénero de la ciencia ficción que me apasiona (y lo sigue haciendo incluso en los momentos actuales en que menos me atrae el género), el de la vida extraterrestre que vive en entornos muy diferentes al terráqueo, o con una composición y estructura muy diferente de la nuestra.

Unos pocos años más tarde, Sagan junto con E. E. Salpeter escribió un artículo científico en donde exponen qué tipo de condiciones habrían de darse para que en Júpiter hubiese vida con una bioquímica próxima a la terrestre, o al menos una química orgánica no muy diferente a la terrestre en sus aspectos básicos. Sagan y Salpeter parten de los datos sobre la composición y dinámica de la atmósfera de Júpiter disponibles entonces y hacen una análisis riguroso. El artículo se centra en las condiciones físicas que podría limitar la supervivencia de los bichos. Una vez mostrado que puede haber una química compleja y que los organismos jovianos podrían obtener energía química del medio para alimentarse se centran en ver qué posibilidades de supervivencia tendrían antes de ser calcinados en las capas más bajas de la atmósfera, o congelados en las más frías. Es por tanto un problema de mecánica de fluidos y transporte, frente a la velocidad de crecimiento y reproducción de las criaturas.

Pero van más allá y proponer una ecología joviana, con tres tipos de especies genéricas fundamentales, analizando las posibilidades de cada una de ellas para sobrevivir en ese ambiente. Incluso en aquella época este tipo de análisis ya era altamente especulativo, y los datos de composición química que tenemos ahora son más desfavorables para que existan tales bichos, pero el esquema general es consistente y plausible. Algunos años más tarde Sagan retomó en tema en su magnífica serie Cosmos, en donde en uno de los capítulos habla sobre él. Y tanto en el artículo científico como en el documental es curiosa la analogía entre la perspectiva de Clarke y la de Sagan. Esto sería un magnífico ejemplo de cómo a partir de la ciencia ficción escrita con buen fundamento pueden surgir ideas de interés en el ámbito científico. Pero aquí me surge la duda que tengo.

Recuerdo haber leído en alguna parte, y no recuerdo dónde, que en el libro de Sagan coescrito con I.S. Shklovskii , Vida inteligente en el universo, los autores mencionan la posibilidad de que exista algún tipo de vida en la atmósfera de Júpiter. El problema es que no lo he leído y parece que no lo podré hacer salvo que tenga suerte con algún préstamo interbibliotecario o algo así. De hecho, es mi lectura pendiente sobre estos temas junto con los libros de Ian Stewart y Jack Cohen sobre vida extraterrestre (que espero que si pueda conseguir si se reeditan en alguna nueva edición en inglés porque estos son relativamente recientes). Lo que me interesa de todo esto es que el libro de Sagan y Shklovskii es de 1966 y podría ser que Clarke encontrará inspiración él, o no.

De cualquier modo me gusta mucho encontrar esta conexión entre dos autores que desde la narrativa y la ficción han contribuido a divulgar el tema de la búsqueda de vida extraterrestre. Y sobre todo una inspiración en los dos sentidos entre ciencia y ciencia ficción. No es el único caso, y sobre alguno más quizá hable en una próxima entrada.


Ha muerto Arthur C. Clarke

Marzo 19, 2008

Sí, en muchas webs ya ha aparecido la noticia, incluso en los informativos generalistas de la televisión: Arthur C. Clarke ha muerto. No voy ahora más que comentarlo por si algún despistado que entre a este bitácora no lo sabía. Sin duda era uno de los más importantes autores de ciencia ficción, aunque sería discutible en qué tipo de narraciones. Porque como autor de novelas no me convence, de las pocas que he leído no puedo decir que tengan la categoría propia de un gran maestro. Pero pasa todo lo contrario con los cuentos, Clarke es uno de los mejores cuentistas de la historia de la ciencia ficción, y sus cuentos son un género en sí mismo. Durante esta tarde he pensado cuáles serían sus mejores cuentos, y no he llegado a una lista que me satisfaga. Y es que de la mayoría recuerdo una buena sensación y nada más. Pero hay uno que recuerdo, he ido a rebisar, que me gusta, y además, es uno de los mejores cuentos de toda la historia de la ciencia ficción. Por supuesto es La estrella, si no lo habéis leído tenéis como deberes leerlo como homenaje a uno de los nombres más importantes de la ciencia ficción.


Funciones generalizadas

Marzo 17, 2008

Muchos avances en las matemáticas que en su momento no tenían una aplicación directa fueron tiempo más tarde valiosas herramientas en el desarrollo de las teorías física. Pero también muchas veces ha sucedido a la inversa, tratando de resolver un problema procedente de la física se han desarrollado técnicas matemáticas nuevas. Uno de los casos más interesantes ha sido el de las funciones generalizadas.

Cuando el físico Paul Dirac estaba desarrollando su formalismo de la mecánica cuántica, que unificaba los existentes entonces y aportaba una base matemática rigurosa, se encontró con un problema de fundamentación de sus resultados. La correspondencia entre la física y un modelo matemática en mecánica cuántica se hace haciendo corresponder a cada estado físico un elemento de un espacio matemático abstracto conocido como espacio de Hilbert. De hecho el estado físico puede estar representado incluso por una suma infinita de elementos de ese espacio. Ahora bien, para que esa suma de lugar a un resultado inconsistente los elementos de la suma han de cumplir ciertas propiedades, que se denominan de cierre. En algunos casos estas condicionan implican un objeto conocido como delta de Dirac.

La delta de Dirac tiene algunas de las propiedades matemáticas de las funciones, aparentemente, pero es un objeto muy patológico. Físicamente se puede interpretar como una densidad infinita, por ejemplo de masa o carga eléctrica, de modo que toda la masa o carga de una partícula está concentrada por completo en un punto, y en el resto del espacio su valor es cero. Es por tanto un objeto muy singular, sin embargo cuando se calcula la integral sobre todo el espacio da el valor finito de la masa o carga concentrado en ese punto. No es casualidad que Dirac, antes de doctorarse en física matemática, hubiese estudiado ingeniería eléctrica, ya que en esta disciplina objetos de este tipo son muy útiles a la hora de describir sistemas de interés para las aplicaciones. En su momento Dirac definió una serie de propiedades para su “función”, que no es lo que en el bachillerato o los cursos de cálculo se estudia con este nombre, debido a al singularidad en el punto de densidad infinita. Estas permiten trabajar con ella sin rigor pero dando lugar a resultados consistentes.

Pero esto no es suficiente para demostrar la validez matemática de esos cálculos de forma rigurosa. Lo que es peor, parientes de este objeto aparecían con frecuencia en las teorías clásicas y cuánticas de campos. Y como he comentado en diversas aplicaciones de la ingeniería eléctrica. Así que durante los años cincuenta del pasado siglo varios matemáticos, sobre todo franceses y rusos, trataron de construir una teoría matemática rigurosa y consistente para estos objetos, que ahora se denominan funciones generalizadas. La principal ventaja que tienen es que se puede trabajar con problemas en los que existen discontinuidades. No obstante su manejo es complicado y por ejemplo el producto de dos funciones generalizadas no siempre existe (algo que en su momento tuvo su importancia a la hora de dar una fundamentación matemática rigurosa a las teorías de campos).

No obstante problemas que antes del desarrollo de la teoría requerían de complejos razonamientos y pasos al límite poco rigurosos pueden ahora plantearse de una forma mucho más sencilla y elegante. Y no ya problemas de física teórica, también hay muchos presentes en problemas de ingeniería (sobre todo en telecomunicaciones) y aplicaciones. Por ejemplo, cuando se buscan soluciones para las ecuaciones para el movimiento de las ondas de sonido o de luz en presencia de cuerpos sólidos en su seno las funciones generalizadas permiten tratar los problemas de la forma más general posible. Esto es especialmente importante en la aeroacústica, cuando se estudia la generación de ruido aerodinámico creado por superficies en movimiento. En este campo su empleo es imprescindible, y evita caer muchas veces en confusiones sobre la física de la generación y propagación del sonido. Pero como objetos matemáticos complejos y abstractos que son no siempre se emplean con el debido rigor y sabiendo pasar adecuadamente del nivel de abstracción matemática a los conceptos físicos que se utilizan para resolver cada problema.


El teorema de Noether

Marzo 16, 2008

Es difícil responder a la pregunta de cuál es la ley física más importante, pero sí se puede decir que hay leyes que son muy importantes y que tienen un significado profundo, en el sentido de que permiten explicar toda una forma de razonamiento matemático o físico generalmente utilizado. Una de ellas es el teorema demostrado por la matemática alemana Emmy Noether en 1918. Según este importantísimo resultado toda simetría existente en una teoría física que se pueda formular de una forma determinada (que se pueda expresar como un principio variacional, lo que incluye prácticamente a toda la física) lleva asociada la existencia de leyes de conservación.

Las leyes de conservación, es decir la existencia de magnitudes que permanecen constantes, son importantísimas porque son las que permiten resolver problemas que de otra manera serían muy complejos de abordar matemáticamente. En cuanto a simetría, a lo que se refiere esta propiedad es a que las ecuaciones mantengan la misma forma cuando se hace un cambio en una magnitud. Por ejemplo, las leyes de la mecánica permanece con la misma forma cuando hacemos un desplazamiento temporal. Esto se denomina la propiedad de homogeneidad temporal. Pues bien, aplicando el teorema de Noether se puede demostrar fácilmente que esto implica la conservación de la energía. Esta importante ley física es resultado de la existencia de una simetría. Existen otras leyes de conservación derivadas de simetrías, la del momento lineal asociada a la invariancia ante traslaciones, el momento angular ante rotaciones, entre otras.

El resultado de Noether fue una derivación de su trabajo como matemática, y puede decirse que su única aportación a la física. Lo demostró cuando estaba trabajando con David Hilbert, que en esos momentos trabajaba en las simetrías de las ecuaciones del campo gravitatorio. Sin embargo este teorema es el resultado más importante de la toda la física que estudia las propiedades de medios continuos (aquí habría que mencionar que los formalismos variacionales son problemáticos cuando hay disipación, lo que nos llevaría a discutir las que para mí son las otras grandes leyes de la física, pero eso lo dejo para otro momento).

También hay que tener algo en cuenta. Un simetría implica una conservación, pero el inverso no es cierto. Existen magnitudes conservadas muy importantes (como cierto tipo de cargas o propiedades de las ondas solitarias) que no proceden de la existencia de simetrías, sino de la existencia de obstrucciones topológicas. Hablando en términos más coloquiales, de la existencia de agujeros en los espacios en que se definen los campos o las variables continuas que describen la física. Estos espacios no tienen por qué ser el espacio-tiempo de toda la vida, ya que también existen otros abstractos, los espacios internos que definen propiedades de las partículas, como el espín. El que el teorema de Noether no se verifique en ambos sentidos de la implicación es algo muy importante y que guarda una estrecha relación con los avances de la física teórica de las últimas décadas.

Noether, además de una gran matemática, parecía ser una magnífica profesora y conversadora. Sin embargo tuvo enormes dificultades para poder dar clases pagadas a pesar de ser uno de los mejores cerebros matemáticos de Alemania y del mundo, como consecuencia del machista y anacrónico sistema académico germano, y eso a pesar de tener como padrinos a los mejores matemáticos de entonces. Como otras mujeres de su tiempo tuvo que acabar emigrando a los Estados Unidos porque tenía una triple condición que la ponía en peligro con el ascenso del nazismo, ser mujer, con ideas claramente de izquierdas y de ascendencia judía.


La pistola de rayos (Phillip K. Dick)

Marzo 15, 2008
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Hay quien dice que hay obras de Dick “mayores” y “menores”. Eso me parece una chorrada monumental, como todo autor tiene novelas mejores y peores, pero ese intento de poner en el pedestal algunas y no tener en cuenta otras me parece que es propio de un elitismo intelectual mal entendido. Pues en general Dick es un autor que no defrauda a los lectores habituales de su obra. No puedo contarme entre los que más lecturas tienen (porque la verdad, cuesta mucho leer solamente todas las novelas que tiene traducidas al castellano, que son un montón) del escritor californiano, pero sí puedo decir que las que he leído me han gustado todas.

El Dick que más me gusta es el de la etapa metafísica, y dentro de esta etapa puede incluirse La pistola de rayos. No es su novela más conocida de esta época, pero desde luego no es menor en cuanto a calidad. Incluso me ha gustado más, teniendo en cuenta sus características, que la mayoría de las que he leído. Porque cierto es que en este caso se trata de un novela corta y desenfadada, de cachondeo, y con mucha ironía. Pero no es ligera en cuanto a contenidos, en absoluto. Además, también están presentes buena parte de los grandes temas de la obra dickiana. Pero aquí están tratados de una forma diferente.

Las paranoias, las disquisiciones ontológicas y teológicas no dominan la historia, pero sí aparecen muchos de los elementos de los que Dick se sirve en otras novelas para introducirlas. Podría decirse que la novela no se toma demasiado en serio a sí misma, y precisamente es lo que la hace tan buena. Es un lectura divertida y amena, pero nada de ligera. Tiene una fuerte carga de crítica de la carrera armamentística de la Guerra Fría y de la sociedad consumista capitalista. Pero también trata de uno de los temas favoritos de Dick, esa cualidad que es la que nos hace humanos, la empatía. Pero de una forma muy sutil, divertida, y al final terrorífica. Porque la clave de la novela es la construcción de un arma definitiva, y al final aparece, y es una de las armas más terroríficas de la ciencia ficción y que es una síntesis de toda la filosofía subyacente en la obra de Dick. Eso sí, cuando lo descubres te puedes partir de risa, el final en sí es muy divertido y a te deja frío.

Últimamente he leído bastante poco y me cuesta mucho ponerme con un libro. Este lo terminé en un par de días y de un tirón, creo que eso ya es una muestra de que no es una lectura de difícil digestión. También creo que es la novela perfecta para introducir a alguien en Dick, ya que hay muchas de sus obsesiones presentes, pero sin abusar. Si tuviese que recomendar un libro para empezar con Dick sería este, sin dudarlo. Además la edición de Gigamesh es como siempre bastante buena y es barato de precio y fácil de encontrar en las librerías. Dickianos de pro, si todavía no lo habéis leído ya estáis yendo a por él para empezar a leerlo hoy mismo.


Feminismo y ciencia ficción

Marzo 13, 2008

Un comentario de Seleucus, uno de los visitantes habituales de este blog, en la entrada anterior, me ha sugerido hablar un poco de este tema. Su comentario es con respecto a la presencia de un apartado dedicado al feminismo en el congreso sobre ciencia ficción que he comentado (y que repito me parece una inciativa muy interesante a pesar de algunos comentarios críticos, espero que constructivos, que he puesto). No entraré a valorar si el papel que las cuestiones mal llamadas de género en el ámbito de la cultura está sobrevalorado o no. De lo que si quiero hablar es sobre lo íntimamente relacionado que está el feminismo con la literatura fantástica, y especialmente de ciencia ficción.

Lamentablemente no puedo hablar con mucho conocimiento de causa del tema, porque he leído muy poca ciencia ficción y fantasía feminista. Bueno quizá debería de decir hembrista, y entonces sí podría decir que lo hecho con la feminista, no mucha, pero alguna sí. No obstante como precisamente la ciencia ficción es más hembrista que feminista, me quedaré con esa. Al grano, que no puedo con ella, es superior a mí. Si se pretende que uno se vuelva feminista el efecto es el contrario, aún recuerdo un relato de una antología que me produjo sarpullidos. Y es que a veces algunas de esas autores casi parecen abogar por el exterminio del varón, el androcidio (ojo, otra cosa es que se plantee si una sociedad sólo de mujeres sería diferente a la actual, sin hacer ningún tipo de sutil preferencia por ella).

Hay una estrecha relación entre el feminismo y la literatura fantástica, como la hay entre el socialismo utópico y ésta. En este caso si puedo hablar con una mayor seguridad, por tener un mayor número de lecturas. La verdad es que siempre ha habido una relación muy estrecha entre el socialismo planteado como utopía y el género fantástico, pues muchos autores han optado por presentar su visión utópica de la sociedad a través de una historia fantástica. No sólo los autores clásicos en este campo, también algunos de los grandes relatos de viajes fantásticos del XVII como los de Cyrano tienen una gran carga de utopía. Siendo posiblemente el siglo XIX el de máximo esplendor de este subgénero. Y no sólo el socialismo o el feminismo han estado presentes en la ficción, cualquier tipo de ideología relevante ha entrado a formar parte de la ciencia ficción utópica.

Sin embargo a mí este género no me apasiona precisamente. Prefiero con mucho la distopía porque como obra de ficción y como reflexión sociológica y política me parece más interesante. En primer lugar porque se sustenta en la crítica y eso para mí es un punto a su favor. Quizás me he vuelto muy escéptico, no lo sé, pero prefiero una historia que muestre los defectos de una sociedad, no sus virtudes. Pero también me parecen mejores porque muestran las contradicciones y los puntos débiles en un sistema de organización de una sociedad o colectivo humano. Donde se puede ver que una forma de organización es mejor o peor que otra es analizando precisamente lo que no va bien, los aspectos negativos. Si alguien quiere defender un tipo de organización social ha de mostrar los inconvenientes, los problemas que podría surgir.

Por eso la utopía me parece por sistema, por definición, deshonesta. Al contrario, la distopía puede ser honesta o no, pero no está viciada desde el principio, depende el punto de vista que adopte el narrador al construir la sociedad distópica. Incluso cuando es deshonesta no dejar de llevar consigo una parte de verdad, ya que como es bien sabido siempre es mejor ver los defectos en los demás que en uno mismo.

Quizás aquí esté la clave de por qué, en general, me encuentro más próximo a una parte de la ciencia ficción (o fantasía) feminista y no soporto la hembrista. La primera es distópica y crítica, la segunda es utópica. Lo interesante es mostrar una sociedad espejo de la nuestra en la que poder apreciar como la mujer es sometida por el varón en una sociedad, o los problemas que surgen cuando se intenta encontrar un equilibrio entre los dos sexos. El conflicto, la problemática, me parece que está mucho más cerca de las mujeres y los hombres reales, y por eso la crítica siempre será más certera. El problema que veo en la ficción hembrística es que incluso cuando plantea una distopía misógina parece hacerlo pensando en una utopía futura de las hembras. O lo que es peor, en un revisionismo que reivindica una supuesta utopía hembrista del pasado.

Si hay algo que no soporto precisamente esa fantasía es toda esa historia de la mujer sensible y con capacidades mágicas sometida por los malvadísimos y machistas cristianos. Ojo, la mujer fue sometida mucho más que lo estaba en las sociedades paganas, pero ya lo estaba en ellas. Y todo eso de la Diosa no es más que un mito sin pruebas, se quiere creer en ello y se buscan evidencias arqueológicas, no se procede a la inversa. Pero eso es lo de menos. Lo peor es que todo este tipo de ficción de la nueva era refuerza algunas concepciones de la desigualdad entre hombres y mujeres que durante mucho tiempo sirvieron como argumentos en contra de la igualdad de oportunidades. La mujer es intuitiva, ergo es menos racional, ergo no tiene capacidad para las matemáticas. A todas estas autoras de la nueva era les recomendaría que leyesen bastante estudios biográficos sobre grandes matemáticas y las dificultades que tuvieron, sustentados los argumentos machistas y misóginos con la misma base que los suyos. Pero bueno, no me extrañaría que dijesen que esas matemáticas no eran realmente mujeres, sino emuladoras de los comportamientos masculinos, ay.

Dejando de lado el feminismo y el hembrismo en la ciencia ficción, lo que sí me molesta bastante del género es el papel que muchas veces tienen las mujeres en él. Aunque a veces las percepciones que uno pueda tener quizá estén distorsionadas. Mi autor favorito es Lem, y desde que comencé a leer sus novelas siempre me ha molestado el escaso papel que tienen las mujeres en su obra, llegando pensar a veces que más que machista podría decirse que era misógino en algún grado. Un día lo planteé en un foro y me sorprendió que bastante mujeres lectoras de algunas novelas suyas no lo tomaban en consideración, y en todo caso reconocían que no dejaba de ser (como mucho, que no todas lo pensaban) un machista en una sociedad machista. Eso me dio mucho que pensar, de hecho lo que me hace pensar en la misoginia de Lem es alguna aparición de mujeres en su historia, y cuando no aparecen casi es más respetuoso con ellas. Porque peor es que sean protagonistas de la historia y directamente gilipollas. En fin, sobre esto podría hablar más, pero ya me he extendido bastante.