¿Cuestión de sexo?
Pues sí, porque las personas tenemos sexo y las cosas género. Que tanto anglicismo adoptado de forma acrítica no es nada recomendable. He estado notando que en promedio hay un mayor número de comentarios en este blog de hombres que de mujeres. Y es algo que me preocupa, porque hay bastante blogueras y supongo que tengo un buen número de lectoras. ¿Cuál es la razón?. En este caso no hay nada mejor que una pequeña encuesta informal, en la que espero vuestras respuestas.
Abril 20, 2008 a las 10:06 pm
Será casualidad, ¿no?
Abril 22, 2008 a las 5:46 am
No sé por qué será que te visitan menos mujeres que hombres (tal vez porque tradicionalmente se nos ha educado más próximas a actividades sociales que a actividades científicas o tal vez sea por casualidad), pero sí que te puedo decir que comparto ese disgusto por el uso frecuente y casi abrumador del término “género” en vez del vocablo “sexo”, al igual que se me hace pesado y extraño al última moda de hablar de los y las todo el tiempo, como si el idioma castellano no se bastara y se sobrara para incluirnos a todos sin necesidad de tantos recovecos.
Por otro lado, interesante blog.
Abril 22, 2008 a las 7:58 am
La adopción por parte de algunos de la palabra “género” para substituir “sexo” no se explica por la pujanza del inglés sino por la pujanza del constructivismo. Ya no hay substancia, todo es accidente. O de otro modo: idealismo llevado a un extremo inimaginable para Fichte.
Que tengas más lectores que lectoras tendrá relación con la presencia mayoritaria de mujeres en carreras “de letras” y de hombres en carreras “de ciencias”. Otra cosa es qué es causa y qué efecto. En mi opinión, la división entre ciencias y letras es ficticia y postmoderna. De hecho, todos los filósofos antiguos eran matemáticos, no sólo Pitágoras. Que haya más mujeres que hombres en filología no se debe a que ellas sean incapaces para la informática, sino a que el sistema educativo es un desastre y no fomenta que el individuo actualice todas sus potencias desde la infancia.
Abril 22, 2008 a las 12:21 pm
Es un lugar común decir que los centros de interés de las mujeres se inclinan más por disertaciones pragmático-descriptivas, mientras que los hombres se dan más a análisis teórico-abstractos. Vale, es un tópico, pero como todo tópico, encierra más tela de la que parece. Y que conste que estoy con Seleucus al 100%.
Abril 22, 2008 a las 1:33 pm
Los roles establecidos en una sociedad no pueden cambiarse de forma efectiva de un día para otro. Administrativamente sí, pero socialmente..Alfonso Guerra dijo en el 82 que a España no la iba a reconocer “ni la madre que la parió”. En parte tenía razón, pero no del todo. Son muchas centurias de patriarcado, de una Iglesia Católica Apostólica y Romana dando por el culo…al final hasta el mayor de los liberales tiene en su interior ciertas enseñanzas del pasado, que ante el temor solitario en una sociedad cada vez más individualizada, florecen.
La sociedad, a día de hoy, sigue siendo bastante sexista. Hombres y mujeres somos temerosos de desviarnos de una idea inculcada por unos padres de otro tiempo, el niño juega con pistolas y la niña con muñecas, se bautiza al hijo por contentar a los abuelos, e incluso recibe la comunión, provocando en él crío auténtica confusión. Y porque no decirlo, miedo y desprecio hacia si mismo.
La mayoría de las mujeres son esclavas de una forma de vida. La ciencia y la ingeniería no tienen glamour, socialmente son carreras consideradas difíciles, y ellas tienen que aparentar ser simples porque los hombres son temerosos de mujeres que puedan estar a su altura. Tienen auténticos problemas con la compra de ropas y complementos, un filón de mercado que evidentemente oculta algo más en lo sociológico: y no defiendo que se dejen bigote, tampoco que vistan sin gusto…¿pero por qué estos excesos, estos marcos sociales?
Abril 24, 2008 a las 4:50 pm
De cualquier modo, si bien resulta un dato interesante no deja de ser una curiosidad, una precisión anecdótica. Más que el sexo de la persona que se toma la molestia de dejar un comentario en un blog, creo que lo esencial es la calidad de los mismos. En esa misma línea de análisis, y teniendo en cuenta que en tu blog siempre leo comentarios que están a la altura de las entradas que escribes, la conclusión que se podría extraer de todo esto no dejaría de tener tintes misóginos, así que mejor me callo. xD
Abril 24, 2008 a las 8:59 pm
Muy interesantes todos los comentarios. Habéis mencionado un tópico con el que no puedo estar más en desacuerdo, esa supuesta falta de interés natural por parte de las mujeres hacia la ciencia. Sí que me gustaría hablar sobre ello aquí, aunque estos días no puedo ponerme a escribir una entrada en condiciones.
Aunque de momento si diré que fomentar ese tipo de creencias me parece que hace un flaco favor a las mujeres, cuando proviene de ámbitos presuntamente feministas, y ha sido uno de los argumentos más empleados por todos aquellos que en tiempos no tan lejanos se oponían a que cursasen estudios superiores científicos o contribuyesen al desarrollo de las ciencias. Y cuando tenga más tiempo y las ganas adecuadas pondré algunos ejemplos de mujeres que hicieron grandes aportaciones a la física y las matemáticas y que sufrieron estos prejuicios.
Abril 25, 2008 a las 1:23 am
La educación es la que juega la parte más importante en la aparente falta de interés de las mujeres por las ciencias. Desde niñas, son sistemáticamente desestimuladas a manifestar dicho interés, primero por sus padres y luego por sus maestros. Aunque creo que esta situación ha mermado mucho en las últimas dos generaciones y por eso vemos ahora tantas mujeres cursando estudios científicos y otras más en medio de proyectos de investigación de importancia cada vez mayor.
Abril 27, 2008 a las 9:38 am
Sí, aunque el poder real en los ámbitos de decisión de las mujeres es muy pequeño, no os dejéis engañar por que tengamos ministras en los ministerios asociados a la investigación, haced un recuento de catedráticas y jefas de departamento y centros de investigación, ved qué porcentaje de mujeres hay, y qué porcentaje de mujeres con respecto a hombres en general.
Y sobre la educación, es un dolor para mí, ver cómo revistas de contenido femenino y supuestamente feminista siguen haciendo énfasis en la concepción de las mujeres como lectoras de horóscopos, medicina naturista y temas esotéricos, en detrimento de la ciencia. O que en secciones dedicadas a biografías de mujeres en la historia, pasen olímpicamente de mujeres que hicieron a aportaciones a la ciencia en contra de la misoginia (sí, más misogina que machismo) imperante en esos ámbitos hace no tanto tiempo.