Albert Hofmann y el LSD

Esta semana ha muerto Albert Hofmann el químico que desarrolló el LSD y uno de los principales investigadores en el campo de las drogas enteógenas. Durante un tiempo me sonaba su nombre por esto y nada más, pero tampoco tenía mucho interés por su ámbito de investigación, hasta que me compré un libro sobre los misterios de Eleusis. En él se incluye un breve capítulo de Hoffman donde explica qué tipo de droga podría ingerirse en la celebración de los misterios, y lo que más me fascinó es cómo él mismo ingería la sustancia que quería probar y cómo estudiaba los efectos. Investigando más sobre su figura descubrí que esto era algo habitual en los pioneros del estudio de este tipo de drogas.

No he podido profundizar en este tema pero es uno de los que me más me interesan. Me gusta leer de vez en cuando libros sobre antropología, y el tema de la relación de las drogas y las religiones me interesa mucho, así como el tema de las drogas y la percepción. Creo que podrían explicarse muchas incógnita sobre el origen de mitologías, creencias o cosas que le pasan a la gente indagando más sobre estas cuestiones. Pero siempre desde un perspectiva rigurosa y científica. Por eso me ha entristecido bastante ver que no se daba relevancia a la muerte de Hoffman en los medios, y que quienes más se han extendido sobre el tema son los que no son rigurosos y científicos, o sea los programas de “misterios” de turno.

Y para terminar, hablando de LSD, no puedo resistirme a comentar algo sobre Phllip K. Dick. Parece ser que el escrito sólo tuvo uno o dos viajes de LSD, únicamente, y esa leyenda sobre su ingesta fue promovida por Harlan Ellison en sus Visiones peligrosas. Pero sí parece que esas experiencias le marcaron mucho, ya de ellas surgieron dos de las mejores novelas de Dick y su mejor cuento. Y es curioso que sean sus novelas con más carga metafísica y más gnósticas.

9 comentarios para “Albert Hofmann y el LSD”

  1. thermidor Dice:

    El ácido lisérgico tuvo una influencia fundamental en la cultura de los 60, Dick no es más que una nota a pie de página en el papel fundamental de esta droga, de esa cuasi-religión.

    Espero que Hoffmann tenga un buen viaje.

  2. pads Dice:

    este hombre ha contribuído bastante a la cultura popular del s. XX

  3. instan Dice:

    El ácido lisérgico tuvo una influencia fundamental en la cultura de los 60

    Para mí demasiada, eso a la larga sólo ha servido para dar un imagen negativa de esa sustancia y de sus usos.

  4. Egan Dice:

    Abusos aparte, los enteógenos tienen un notable protagonismo en la génesis de las cosmologías chamánicas y demás. Han analizado por ahí muchos símbolos pintados en cuevas y obtenidos en trances, y coinciden con los producidos por ciertas zonas cerebrales sometidas a alucinación.

    Hay incluso agrupaciones por zona cerebral y motivo geométrico: espirales, círculos concéntricos, puntos, colorines, etc, que se repiten en muchas ubicaciones geográficas y tal, donde existen iconos chamánicos. Muy curioso.
    Un saludete :)

  5. instan Dice:

    Eso es interesante porque yo opino que tanto las experiencias místicas o resultado de la meditación, como las que se tienen con drogas, no son más que unas jugarretas muy gordas del cerebro. Siento disentir de quienes piensan que el alterar la percepción o anular el yo da lugar a una comprensión más profunda de la realidad, pero me parece que es al contrario.

  6. knut Dice:

    Bueno, a mi es un tema que siempre me ha interesado tela marinera, y del que estoy en general en el lado opuesto que tu, pero no porque crea que deba alterarse la percepción para una comprensión necesariamente (aunque no deja de ser curioso que sea lo que la ciencia moderna exiga para comprender parte de lo que ella misma dice, jejeje) pero sí que esta puede ser de ayuda para según qué cosas y casos.

    Si tienes gran confianza en los ojos no veo porqué tenerla en unos viajitos, tanto confunden unos como otros a la hora de confundir jejeje. Con todo no me gusta en general las visiones genéricas separatistas, no creo en almas ni temas por el estilo, pero tampoco me parece que la interacción con drogas a nivel de consciencia deba ser producto de reacciones quimícas erroneas, o “enfermas”, del mismo modo que meparece ridículo que un hongo per se contenga el corpus de conocimientos para comprender lo absoluto. Creo que hay que ser conscientes siempre de las herramientas, de que son precisamente eso.

    Salud.

  7. instan Dice:

    Si tienes gran confianza en los ojos no veo porqué tenerla en unos viajitos, tanto confunden unos como otros a la hora de confundir jejeje.

    Por supuesto, por supuesto. Yo es que no me fío de ninguna de las dos cosas. Lo que me recuerda que tengo que leer menos a Dick. Como sabes me estoy convirtiendo en un escéptico del copón.

    Con todo no me gusta en general las visiones genéricas separatistas, no creo en almas ni temas por el estilo, pero tampoco me parece que la interacción con drogas a nivel de consciencia deba ser producto de reacciones quimícas erroneas, o “enfermas”, del mismo modo que meparece ridículo que un hongo per se contenga el corpus de conocimientos para comprender lo absoluto.

    A mí no gusta emplear el término “enfermas”, por dos razones. La principal es que no me extrañaría que fuesen normales, demasiado normales, lo que explicaría muchas cosas sobre el comportamiento del ser humano. La segunda es que creo que un comportamiento diferente de las neuronas no implica enfermedad, los viajes no alteran la personalidad ni la dañan si la persona es sana y tiene un entrenamiento adecuado. Por eso siempre hablo de estados alterados porque si hubiese que considerar enfermo a todo aquel que ha visto cosas raras, tenido extrañas sensaciones o percepciones extrañas o alteradas no quedaba nadie sano.

  8. Knut Dice:

    Ya, ya, por eso ponía las comillas. No lo decía tampoco por tu discurso, más bien por la idea enfrentada a lo de “las drogas son chachis”, pero la verdad es que es una tontería poco precisa.

    Más allá de prejuicios sociales y demás, cero que el problema más gordo que tiene esto de alterarse la consciencia es la tendencia (seguramente pro su propia naturaleza) a caer en solipsismos varios, con experiencias que de suyo son incomunicables. El mismo sujeto que da el viajito recuerda por lo general más bien poco de su experiencia y por la experiencia que yo he tenido tratando con gente así, tampoco son capaces de acercarse ellos mismos desde el aquí a un más allá metafórico y por ello insuficiente.

    El haber estado en algún “lugar”, aprender algo y no poder comunicarlo luego no parece una ganancia especialmente valiosa, ni siquiera que haya habido aprendizaje de ningún tipo. Vale que el “misterio” aliente la imaginación y eso de un gustirrinin adictivo impresionante, pero ir más allá es no limitarse ya a hacerse pajillas mentales sino pretender violar la realidad en toda regla. Lo que realmente me parece peligroso es el campo abonado donde crecen las ideas imbéciles respecto a estas cosas: el manido “misterio” como algo inamovible que no puede nunca jamás explicarse a costa de perder su caracter mistérico, es decir, fuente inagotable de recursos espúreos.

    Un abrazo!

  9. instan Dice:

    Cómo se nota que eres un gnóstico. La verdad es que sí, no tiene mucho sentido una experiencia que no se puede comunicar, o a la que uno no puede sacar provecho de forma consciente una vez ha finalizado. De todos modos muchas veces se ha hecho notar que percepciones similares podrían obtenerse sin drogas y por la simple introspección, con lo cual el empleo de la droga enteógena sería innecesario.

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