Algol

Muchas estrellas tienen nombres que provienen del árabe, entre ellas una de las que tiene un nombre más bonito es Algol. Viene a significar algo así “como estrella del diablo” y es un nombre que le viene bien. Se trata de una estrella variable, es decir, su brillo no es constante. De hecho su cambio de brillo es muy intenso y puede apreciarse a simple vista. Y aquí surge otra confusión del tipo de la de Sirio.

Tengo libros de astronomía en donde se comenta que los árabes le pusieron ese nombre por su variabilidad. Pero también tengo otros libros que afirman que no es así, que eso no es cierto, que no hay evidencias escritas de que le pusiesen ese nombre por esa razón, y que no es más que una mera casualidad, de hecho lo explican diciendo que como pertenece a la constelación de Perseo la asociaron con la cabeza de un monstruo o demonio. Y la verdad no sé qué pensar, me extraña que fuese algo que los astrónomos medievales árabes y europeos no conociesen. En cualquier caso la primera referencia de algún astrónomo europeo documentada es la del italiano Geminiano Montanari en 1669.

Pero también es interesante Algol porque su variabilidad es resultado de que no es una única estrella, sino un sistema doble, una binaria eclipsante, para ser más preciso. El descenso del brillo, que se produce de forma periódica, es consecuencia de que una de las dos estrellas pasa por delante de la otra, la que vemos.

Pero lo más interesante de este sistema binario es que a mediados del siglo XX se descubrió que este sistema doble no encajaba dentro de las teorías de la evolución estelar. Ahora sabemos que esto es resultado de la transferencia de masa de una estrella a la otra. Así que para algunos astrofísicos, durante al menos una década, este sistema estelar sí que era un poco diabólico.

5 comentarios para “Algol”

  1. Legna Dice:

    Y te dejas de que es una de las parejas mas bonitas que se pueden ver con un telecospio de aficionado. En mi opinión, junto con Mizar-Alcor. forman la pareja de estrellas mas espectacular (aunque si no recuerdo mal el sistema de algol es triple)

    Con un poco de paciencia, yo tomando secuencias durante varios días, se puede puede conseguir un montaje de fotos bastante espectacular (De menos joven tenía decorada la habitación con una de estas secuencias).

    Si alguna vez puedes (y si no lo has hecho ya por supuesto) te aconsejo una observación, es realmente espectacular.

    Nos leemos.

  2. Laura Dice:

    ¿Cómo se llama la hermana de Algol? No supongo que los árabes la hayan conocido, aunque posiblemente me equivoque.

  3. instan Dice:

    Legna:

    Pues no estoy seguro, me parece que sí, que es triple, aunque la otra está más alejada de las otras dos. Tendría que mirarlo. No hace tanto que me pregunté lo mismo y me puse a mirar mis libros, pero me aclararon poco,je,je. Y con la memoria que tengo ya me he olvidado de ello.

    De momento tengo que conformarme con prismáticos, aunque con ellos sí podría apreciar el cambio de brillo. Cuando me interesaba por la astronomía práctica estuve dudando de si ponerme a observar estrellas variables.

    Pero hace mucho que no miro a los cielos, o al menos no de la misma manera.

    Laura:

    No, a simple vista no puede observarse. Lo que no te sé decir es si se puede ver con prismáticos o no. Son pocas las estrellas dobles que pueden verse,incluso con prismáticos, aunque las hay. Y con telescopios pueden verse unas cuantas.

  4. Legna Dice:

    Laura:

    Lamentablemente, los físicos somos muy poco poéticos. A la estrella principal se le llama Algol-A, y a la estrella “secundaria” Algol-B. A efectos prácticos es mejor, pero reconozco que si en algo puede haber belleza poética en la astronomía, pero es una tradición que se ha perdido.

    En noche sin luna y cielo seco (Por las Castillas, por ejemplo) se puede disfrutar de la parejita con unos prismáticos potentes. Aunque para disfrutar te aconsejo la pareja Mizar-Alcor.

    Instan:

    Me remito a mis “libros” ;) . En efecto, Algol es triple. La tercera es invisible con métodos aficionados.

    Por otro lado:

    “hace mucho que no miro a los cielos, o al menos no de la misma manera”

    Yo sigo mirando al cielo.

    Cuando me pregunto por que me decidí a estudiar física, suelo hacer dos cosas. Una ya la sabes, y demasiado hemos discutido sobre la interpretación de la mecánica cuántica.

    Pero la principal es por que a los pocos años mire el cielo por la noche en una cumbre del Montseny. Por aquel entonces no entendía lo que veía, pero me maravillaba. Hoy puedo decir que entiendo muchas cosas de las que veo, y aún así me sigue maravillando.

    Si alguien quiere buscar la belleza en la naturaleza, creo que no hay mejor opción que mirar el cielo, aunque sea con unos prismáticos ;)

    Nos leemos.

  5. instan Dice:

    Pues yo por momentos me arrepiento de haberlas mirado tanto, de haberme equivocado en los estudios superiores al hacerlo, de haber estado más pendiente del cielo que de la tierra y de estar ahora como estoy por culpa de ello. Así se puede resumir por qué ya no miro a las estrellas. También hay otras razones más profundas y filosóficas, pero no es este el lugar adecuado para comentarlas públicamente.

    Y mira por dónde, me interesa más la filosofía de la cuántica que las estrellas, a día de hoy. Es curioso que es al revés de cuando comencé a estudiar física.

    También es verdad que últimamente he tenido pocas oportunidades de verlas en todo su esplendor y eso influye. Pero sí que es una gozada ver la vía láctea con una noche clara, a pesar de todo.

Escribe un comentario