Ciencia e hipótesis (Henri Poincaré)

Junio 4, 2008

Poincaré es uno de los personajes más interesantes de la ciencia en los últimos dos siglos. Este genial matemático hizo aportaciones en casi todas las ramas importantes de su disciplina, pero también a la física. Pero no meras aportaciones en el desarrollo matemático de teorías, sino que lo hacía de la manera de un físico. También estaba muy interesado en las cuestiones filosóficas de fundamento de las matemáticas así como del proceso de creación en la mente del matemático. Y además escribió bastante obras de divulgación de gran calidad. Una de ellas es precisamente la que reseño ahora.

Escrito en 1902 este libro es una revisión en clave de divulgación de los grandes temas de la matemática y la física de entonces. Es una referencia muy útil para quien quiera tener una idea de cuál era el paradigma dominante en el ámbito de la física de entonces. Pero su mayor interés está en que Poincaré expone en profundidad los problemas de fundamentos con que se encontraba la física clásica y en sus argumentos ya están presentes buena parte de las ideas que darían lugar a la relatividad especial. De hecho Poincaré desarrolló una teoría relativista muy similar a la de Einstein de forma simultánea.

También es interesante su revisión de la problemática de fundamentación de la matemática que ya estaba presente entonces como resultado de los avances de la disciplina. Y lo que no ha perdido interés es la interpretación convencionalista del espacio de Poincaré. Para él el espacio que se introduce en la física no es más que resultado de una convención, y no hay un criterio objetivo que permita establecer si una geometría euclídea es más verdadera que una no euclídea con espacios con curvatura. El desarrollo de la relatividad general introdujo esta discusión en el ámbito de la física y en este contexto los argumentos de Poincaré son más interesantes si cabe.

Este libro es un clásico de la ciencia, pero también de filosofía de la ciencia, que creo que nadie interesado en el tema debería de perderse. Tenemos la suerte, además, de que están apareciendo ediciones de algunas otras de sus obras de divulgación o libros que tratan del papel de Poincaré en el desarrollo de la relatividad. Es una buena excusa para acercarse a este genial matemático y físico francés.


El significado de la relatividad (Albert Einstein)

Junio 2, 2008

Este libro es en parte culpable de la elección de mis estudios universitarios. Siempre tuve de niño interés por la ciencia, pero creo que si la física me atraía más que otras disciplinas científicas fue resultado de la traumática experiencia de enfrentarme a este libro. Imaginad a un niño pequeño que está comenzando a leer y que con insaciable curiosidad examina esos objetos llamados libros y piensa que algún día podrá comprender todo lo que hay aparece, esos mundos de maravilla. Y que ese niño, repito que apenas ha comenzado a aprender a leer tebeos y poco más, en el primer o segundo año de primaria, se encuentra de repente con un libro lleno de formulones rarísimos. Eso tiene que ser impresionante y hacer crecer la llama de la curiosidad en su interior.

Con el paso del tiempo ese niño fue aprendiendo más y más cosas, leyendo más y más cosas, y este misterioso libro se le seguía resistiendo. Ya de adolescente, una primera parte de la edición que tenía en su casa era de otro libro de divulgación del mismo autor y lo entendía, más o menos. Pero los formulones seguían resistiéndose, y así acabo estudiando física, pensando que eso haría de piedra de Rosetta y podría descifrarlo. Y finalmente, pudo entender el significado de lo que allí aparecía, no sólo lo que representaban las fórmulas, sino lo que significaban. Seguramente su satisfacción fue tanta como la Champollion cuando descifró los jeroglíficos egipcios.

Como os podéis imaginar ese niño era yo, y ahora tengo incluso dos ediciones de este magnífico texto de Einstein que comprendo perfectamente. Lo que no es ninguna hazaña ya que los textos de este genial físico son una delicia. En este caso se trata de unas conferencias de introducción a las teorías especial y general de la relatividad, con algunos añadidos interesantes del trabajo de Einstein en el campo unificado o de la resolución del problema cosmológico. Como digo da gusto leer a Einstein por su claridad, precisión, el manejo que hace de los argumentos heurísticos y la profundidad de sus razonamientos en la interpretación física de la teoría.

Aunque se trata de un texto técnico. También existe un libro de divulgación de la relatividad del propio Einstein que en otra ocasión comentaré. Pero aún siendo técnico puede seguirse muy bien la exposición si se maneja el álgebra de los tensores ya que la presentación es muy buena. La parte que más me gusta es la que habla de las ideas del espacio en la física prerrelativista o la aplicación que hace Einstein del principio de Mach al que denomina el problema cosmológico.

Todo un clásico de la física realmente imprescindible y que toda persona interesada por la física debería de tener en su biblioteca. Ha sido reeditado hace pocos años en la colección Austral, así que se trata de un libro barato y nada difícil de conseguir.