Campo de concentración (Thomas M. Disch)

Este comentario, que no reseña, será breve. Al menos teniendo en cuenta que sobre este libro podrían escribirse varias entradas y muy extensas. Lo será porque para decir que es una magnífica novela de ciencia ficción no hace falta mucho espacio, y porque darle vueltas a lo mismo es caer en la tautología. O peor aún, caer en la retórica para mostrar lo sesudo y listo que soy. Tampoco pienso razonar nada, ala. Es una novela jodidamente buena y ya está.

Lo más curioso es que al principio no me entraba y estaba pensando que tal vez todos esos que hablan tan bien de él estuviesen equivocados. Pero hacia la mitad me encontré con una afirmación fascinante, que todo el universo es un gigantesco campo de concentración, en boca de uno de los personajes. A partir de ahí el libro fue conectando conmigo poco a poco hasta el interesante final. Dejando de lado todos los temas estilísticos, las referencias literarias y cosas así que otros apreciarán más que yo, me centraré en tres grandes temas que están presentes, entre otros muchos más.

Por una parte tenemos una historia de distopía en un futuro cercano, casi contemporáneo, a la época en que Disch escribió la novela. Una historia bastante potente. Las distopías que más me han impresionado son aquellas que muestran una involución totalitaria encubierta en democracia (otro ejemplo magnífico es Estación Hawksbill de Silververg). Este es el caso, y además con una mala leche tremenda. No hay más que tener en cuenta cómo el protagonista llega al Campo Arquímedes, que ya dice mucho de la visión crítica de Disch de la sociedad norteamericana, la cual parece que en cuarenta años ha cambiado poco, todo hay que decirlo.

Y aquí aparece el que podría decirse que es, para mí, el tema principal de la novela, lo que podríamos denominar la maldición faústica. Los males que lleva consigo el adquirir conocimiento, casi podríamos decir que el mal mismo es la búsqueda de ese conocimiento. Al igual que le sucede a Fausto, esa comprensión lleva consigo un precio muy alto a pagar, y algunos incluso están dispuestos a hacerlo. Es algo recurrente en toda la novela, y creo que es el tema principal, aunque evidentemente se nos presenta ligado a la distopía de forma indisoluble.

El otro gran tema es de carácter metafísico y existencial, y también es recurrente, aunque da la impresión de que como un tema secundario ligado al que acabo de comentar: la idea que el mundo es una gran cárcel, que el infierno es este mundo. Muchas de las reflexiones del diario del protagonista van en esta dirección. Y precisamente parte de esa maldición faústica tiene mucho que ver con la naturaleza del mundo y cómo ese conocimiento se torna en algo malo cuando somos conscientes de esa realidad existencial.

Sin embargo la conclusión de la historia es muy interesante, y no es pesimista. El conocimiento aporta mal, pero también una forma de enfrentarse a él. Es abierto, y además me parece que un final lógico y coherente. Y hay un par de sorpresas bastante divertidas.

21 comentarios para “Campo de concentración (Thomas M. Disch)”

  1. egan Dice:

    Este hombre, que ha tenido a bien dejarnos de una manera tremenda pero que no hay mas remedio que respetar, dada la imposibildad existencial de estar en el pellejo de nadie, te cautiva. Y sobre todo en un campo de concentración, nunca mejor dicho.

    Tenía una voz tan singular, escribía una cifi tan humanística y, al mismo tiempo y en mi opinión, tan reconocible como ciencia ficción, que va a dejar un hueco imposible de rellenar por nadie, y esto no lo digo como elogio obligado ni pamplinas.

    Esta novela y las otras que he tenido la suerte de conseguir, En alas de la canción y El cura, mandan los temas tabú a freir espárragos, se dirigen a alguien que ya ha vivido (o te hace el favor cortés de suponerte así), que ya es mayorcito, no ahorran crudeza ninguna, denuncian al fascismo y al paternalismo, al dirigismo y a la mojigatería.

    Comparado con muchos otros, cuenta las cosas como un adulto aventajado y corrido que compitiera con niños que recien asoman del nido y que, encima, elevara la mirada desdeñoso para buscar la de otros adultos. Cada vez que uno se harta de pelos en la lengua y siente ganas de gritar “dejenme crecer, leches” vale la pena pillarse una novela de este hombre.

    Si la encuentras, claro. Un saludín y gracias por esta entrada, je, je.

  2. instan Dice:

    Tenía una voz tan singular, escribía una cifi tan humanística y, al mismo tiempo y en mi opinión, tan reconocible como ciencia ficción, que va a dejar un hueco imposible de rellenar por nadie, y esto no lo digo como elogio obligado ni pamplinas.

    Exacto, completamente ciencia ficción, en todo momento está muy claro que lo es. Vamos que se puede hacer ciencia ficción de primera desde dentro.

    Me temo que Disch ha sido víctima de los complejos, pero no sólo de quienes buscaban el tópico emperador de todas las cosas, sino también de quienes se avergüenzan de que les gusta la ciencia ficción y piden perdón cuando hablan bien de una novela de género hacia quienes no son aficionados. Han metido a la gente en la cabeza la idea de que ciertos autores son unos truños “gafapastas” y el aficionado medio huye de sus obras. Con tanta referencia al estilismo y las dotes literarias nadie repara en que Disch es mucho más, en lo que a temática e intenciones se refiere (al menos en las dos novelas suyas que he leído). Lo mismo pasa con otros autores.

    Con lo fácil que es decir que las novelas de Disch son cojonudas y rompedoras, y punto. Seguramente lo son por todas esas cosas “literarias”, pero creo que es más importante hacer énfasis en esa parte subjetiva de que gustan un montón, que no en esos argumentos de la calidad literaria. A fin de cuentas grandes superventas del pasado no elogiados por la crítica de entonces ahora son clásicos, y debe de ser por algo, digo yo.

    Ay, qué daño han hecho los paradigmas dominantes dentro de la crítica en cada momento. Pues eso que Campo de concentración mola y le puede gustar a cualquier aficionado medio a la ciencia ficción.

  3. Anraman Dice:

    A ver, instan, si la intención es que no se piense nadie que esta novela es para gafapastas, lo mejor sería no hablar de maldiciones faústicas ni de metafísica existencial, para no asustar al personal. Jajajaja, es broma, es inevitable hacer referencia al contenido de las novelas, cuando este resulta interesante y tiene una cierta profundidad.

    Lo cierto es que estoy de acuerdo contigo con que este autor ha sido encasillado inmerecidamente. Una de las cosas que más daño le ha hecho, diría que es la etiqueta de “new wave”.

    Hay más autores new wave por ahí en la misma situación, creo que se han librado pocos de esta maldición, tal vez Ursula K. Le Guin, por el rollo antropológico que se menciona siempre que se habla de ella, y porque también es escritora de fantasía. En cambio, Disch, como toca tantos temas y no se le puede definir con una etiqueta concreta, pues se le pone la de new wave, y vamos, como sabemos hay muchos aficionados que oyen “new wave” y le quitan el seguro a la browning, como quien dice, jejejeje.

  4. instan Dice:

    Eso me pasaba a mí, hace años, con el cyberpunk. Hasta el propio nombre me echaba para atrás. Y a día de hoy me que he quedado sin leer muchas cosas que tal vez no me hubiesen desgradado tanto, o al menos tendría más razones que el prejuicio que tenía de adolescente por leer cosas de segunda mano sobre lo que era realmente.

    Mi película preferida de género es Blade Runner cuya estética algunos dicen que inspiró en parte al cyberpunk…

    Cada vez que oigo new wave no puedo más que pensar en new age y en ácidos y cosas de esas. Y alguna cosa que he leído de Aldiss o la famosa antología de Ellison ciertamente van por ahí. Pero es es injusto para autores como Disch, que aunque crearon en ese ambiente son ellos mismos un género.

  5. Guido Dice:

    Pues si. Yo soy de los que quita el seguro al escuchar New Wave. Delany no me cae, a la antologia de Ellison le llamo “Visiones mentirosas” y me parece que de rompedora, nada. Ver a Disch metido en el mismo bote, sinceramente me duele, porque Frankenstein Desencadenado no tiene nada que ver con Disch, como tantos otros ejercicios de estilo vacío y supuestamente trangresores pero en realidad maniqueos y absurdos. Me viene a la mente un clásico de Sturgeon, que en mi opinión es mediocre: Si todos los hombres fuesen hermanos, dejarías que alguno se casara con tu hermana?

  6. Anraman Dice:

    Vamos a ver, nadie dice por ahí que la Edad de Oro era un asquito y mete a Asimov y Heinlein en el mismo saco del pulp. Igual que cuando se habla de la edad de oro se menciona a lo mejor, al hablar de New Wave ¿por qué no mencionar a Silveberg, Ballard, Le Guin, Zelazny, Brunner… y sí, Harlan Ellison, pocos han escrito cuentos de la fuerza de “Un muchacho y su perro” o “No tengo boca y debo gritar”.

    Y a ti te dolerá, pero Disch no es que admitiera formar parte de la New Wave, es que ¡estaba orgulloso de ello! Ale, ya puedes ir disparando.

  7. instan Dice:

    Por lo que veo, el problema está en las etiquetas, que son necesarias, por otro lado. No sé, yo creo que más que por periodos, o incluso por autores, habría que tener en cuenta las historias. Porque yo no tengo tan clara la uniformidad en los estilos incluso en obras de los mismos autores según las diferentes modas del género, a saber, la de los cincuenta, new wave, auge y caída del cyberpunk, etc.

  8. Guido Dice:

    La Edad de Oro tampoco fue una maravilla. A todo se le aplica la ley de Sturgeon. Pero, el hecho es que la peor CF que haya yo leído alguna vez, pertenece a la New Wave. Nunca, en otro gńero, he leído cosas tan profundamente malas como en New Wave.

    Mucho de lo que más me gusta en CF viene de esa época, pero la mierda que lo acompaña me resulta en arcadas tan violentas que asociarlo con Disch, Silverberg o Ellison, duele

  9. Guido Dice:

    Instan: Quizás la New Wave, al ser más experimental, sea la más desigual de todas.

  10. Anraman Dice:

    Uf, ¿no has leído nada peor que la new wave? pues te puedo recomendar algún que otro autor español de novela “seria” del siglo XX que… :P

  11. instan Dice:

    Guido:

    Bueno hay autores de ese periodo que no tienen nada de experimentales en las formas, y sí innovadores en los temas, sin tampoco querer ser rompedores. Esos son los que han envejecido bien, como suele suceder.

    Anraman:

    Pensar en autor español más literatura “seria” me produce escalofríos…

  12. Anraman Dice:

    Habría que ver que es esto de experimentales en las formas, porque al fin y al cabo muchas de las innovaciones de la new wave ya existían en la literatura general. La innovación consistió en aplicarlas a la ciencia ficción. Ejemplo: Todos sobre Zanzíbar, de John Brunner (y al que diga que es una mala novela, me lo como :D ).

  13. instan Dice:

    Todavía no la he leído. Me puse con ella hace unos meses y fuí incapaz de seguir, aunque no fue porque no me gustase.

  14. Guido Dice:

    Todos sobre Zanzíbar es una que no he leído. Pero leí Órbita de Colisión y es grande, maravillosa.

    Anraman: “Género” quiere decir subgenero de CF, mea culpa. Claro que he leído cosas peores en literatura general. Pero en CF, nada. Quizás se deba a que he leído unos cuantos libros de esa época, los de antes escasean y los de después no llegaron. Apenas ahora me estoy poniendo al día con los 80 y 90 (Acabo de leer Snow Crash, para más señas).

    Instan: A ambos tipos de innovación me refiero. Todo fue ambicioso. Y lo que me revienta de la new Wave es que hay algunos que pintan transgresores y están rancios. Visiones peligrosas es un ejemplo perfecto de imaginación podrida, filistea y bienpensante intentando provocar porque sí, porque vende. Claro tiene sus joyas ocasionales, (La Fe de Nuestros Padres es brillante, alucinante, acojonante), pero están rodeadas de tal cantidad de porquería (de nuevo la Ley de Sturgeon) que no entiendo el calificativo de mítica que tiene esa antología. Pero también lo que queda es sublimea y entrega un mensaje que permanece, omo bien dices.

  15. knut Dice:

    A mi me encanta Visiones Peligrosas, no digo que sea la repanocha, pero me ha parecido una lectura mucho más inteligente que algunos de los clásicos indiscutibles. No me gusta nada, pero nada Aldiss, pero con todo me parece que A cabeza descalza es mucho mejor cifi y literatura que El hombre del bicentenario, que realmente y con la salvedad de Hubbard me parece la peor cifi que he leido nunca. Quizás sea porque es cierto que mucho del vanguardismo de la nueva ola se ha quedado vejuno, es algo que ha pasado con toda vanguardia: al final parencen más viejas que aquello contra lo que reaccionan. Pero la basura que implica El hombre bicentenario en todos los aspectos es plenamente vigente aún hoy, de hecho basurillas como WallE tienen su origen en el Buenismo Antropocentrico.

    ¿Quién coño hace basurillas a lo Aldiss hoy en día? ¿Cuantos basurean a la manera tontuna del Buenismo Antropocentrico. Incontables.

    Joer, ahora todo son “homenajes” a tutiplén, uno lee cifi y parece tener entre manos clones de frankensteins, más que novelas tenemos mosaicos… o lo que es peor mosaicos de mosaicos de mosaicos. Tarde o temprano se publicarán las mismas novelas únicamente cambiando los títulos y las series a las que pertenecen (pòrque por cojones serán series… tetralogias que actuan como prógolos de trilogías y epílogos dados a como mínimo lo pentalógico, juas juas juas

  16. Guido Dice:

    A mi al contrario, el Hombre Bicentenario no me parece eso que dices sino una extensión de la humanidad, más incluyente. Parto de la premisa que el cerebro del tío fue diseñado para ser lo más cercano posible al de un humano, fue tratado como humano por décadas, cojones, es lo lógico que quiera ser humano del todo. Y como siempre, el prejuicio y los sacrificios que se han de hacer para remontarlo. Al final, detrás de todo, seguimos siendo unos cabrones y de eso habla el relato, es su base. La peli es otro cuento del todo, verdadera atrocidad.

    No he visto WallE, ni la pienso ver. Ni he leído el argumento. Imagino que la has visto por tu hija. Quizás el buenismo antropocéntrico es mas capaz de establecer lazos que el onanismo del espacio interior. Sea malo o bueno eso. O que los lazos establecidos, así sean más más simples y bastos, sean más fáciles de crear con BA.

    Knut: Deja la demagogia, tío! Sabes bien que no todo son homenajes ni decalogías. Egan vive y colea, acaba de publicar antología y novela nueva, Mieville, por lo que he leído, es muy bueno. Aunque sí es cierto que Varley anda de capa caída homenajeando a Heinlein con cosas peores que sus novelas juveniles… Quizás el estilo no sea el de la New Wave, pero especulación sobre el espacio interior está presente en Egan, (Cercanía, Aprendiendo a ser Yo). Hay otros que siguen publicando y quizás no tienen esa nivel de introspección como Banks, pero su Space Opera es compleja y sus Mentes el opuesto total de BA son cabronas y manipuladoras, somos sus mascotas y se preocupan por nosotros así como nosotros sacamos al perro a pasear, a mi entender infinitamente más interesantes que los retorcidos (y soporíferos) culebrones de Bujold, siendo ambos Space Opera.

    Por otra parte, no he leído mucho de New Weird o New Thing o lo que sea. No sé si basureen a lo Aldiss o sean maestros a lo Disch o sea algo nuevo de verdad. No creo de verdad que haya tanto motivo de alarma y tristeza. Quizás sea porque últimamente estoy leyendo en VO y no tengo que esperar a que los editores les de por traducir en un mercado en recesión como el español en lo que toca a la CF. No deseperes, hermano.

    PD: Tengo los dientes largos, al fin tengo El Instante Aleph en VO.

  17. instan Dice:

    Gran novela la de Egan, una de las grandes novelas gnósticas del género, aunque su gnosis es muy especial, je, je.

    Por lo que veo al menos todos estamos de acuerdo con que el cuento de Dick en la antología de Ellison es la hostia.

  18. Laura Dice:

    ¡Qué pesimismo! ¡Qué horror! :(

    Muy interesante se ve esta novela, instan. No conocía a Disch antes del suicidio y veo que me he perdido posiblemente de un gran autor…

  19. knut Dice:

    Joer, maldito Guido no te digo que no, peroooo…. con lo que uno tiene a mano se desesperanza un tanto.

    Ya sabes que soy eganciano hasta las cachas, que me emociono como un perro y todo con sus ideas hasta más mínimas, pero ¿hay muchos más así?

    Actualmente leo muchos parabienes de Alystair Reynolds y Hamilton, y no digo que no sean muy entretenidos lo que pasa es que tengo la sensación de haberlo leido todo cienes de veces. Por ejemplo La Estrella de Pandora es muy entretenida, tiene sus aspectos interesantes y pese a ser tocho inconcluso (ains…) no decae en lo general. Pero me sabe a poco, disfruto como el que más con las Esferas de Dyson y los bujeritos negros… pero poco sentido de la maravilla ya. Tampoco eso de la historia de imperio/república en expansión que encuentra en la frontera problemas por la aparición de un Mal de Antaño me convence a estas alturas, y ojo no es que no disfrute con ello, pero actualmente llevo no sé cuantas series con esa idea rondando, entre ellas Canción de Hielo y fuego que con todo me parece mejor escrito que todo lo que he leido de Raynolds y Hamilton.

    Dime compañero, y alégrame el día tu que conoces lo que no se publica por aquí. ¿Hay más Eganes, más Changs? ¿Algunos como los Stugrawsky o Lem? Da igual que sean inferiores mientras existan… Porque lo que yo leo actualmente me acaba por decepcionar siempre… Incluso gamberraditas como La vieja guardia (cuya segunda parte es menos fresca y entretenida de largo, pero muy ilustrativa respecto al fondo de la primera) que parecen ir deslizándose hacia ideas tan poco explotadas como el que seamos verdaderamente nosotros el peligro para el Cosmos (juas juas juas), o spaces tan tradicionales como fieles y eficaces en su naturaleza como serie B como Leonor Harrington, me satisfacen cada vez menos. Nada de todo eso realmente avanza un ápice a todo lo que estoy acostumbrado.

    Puede que ya tenga una tolerancia importante, pero en cifi tengo la sensación aparente de que el “lado 3B´s” ha tenido más éxito que el lemnianismo, por decirlo de un modo que se entienda groseramente.

    Ahora bien, no soy pesimista, únicamente que los autores que más me gustan del género parecen ser más entidades solitarias que realmente colectivos. De vez en cuando surgen algunos de ellos, pero se quedan en su mismidad, sin formar “escuelas” de tanto éxito como el tolkiennismo o spacewarcerismo.

    Yo qué se, desvarío… pero es que he leido mucha cifi en este último mes y medio, joer, y aunque no puedo negar el disfrute no puedo evitar sentir que cada vez veo más Cafes de India, McDonnals, Telepizzas y demás… Joer, un tomatito de verdad, madurado en su mata y con su caca de caballo apetece regularmente, snif, snif

    PD: Me has llamado demagogo!!!!! Ains, me ha emocionao y todo joio!

  20. instan Dice:

    Uno se toma unos días de descanso bloguero y la que me montáis ;) . Muy interesante la discusión. Y sobre todo es un placer ver cómo a partir de una novela que considero que es bastante buena ha surgido una discusión con puntos de vista muy diferentes sobre qué ciencia ficción nos gusta, y que sin embargo estemos todos de acuerdo con que Disch mola o que el cuento de Dick es de lo mejor de la ciencia ficción.

  21. instan Dice:

    Por cierto, quizá lo que Guido detesta es la new wave del estilo del cine onanista de Jodorowsky y no estén ten lejanas las opiniones de los defensores y detractores de la ciencia ficción literaria de esa época…

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