Me acabo de enterar de que hoy a muerto nada más y nada menos que Phillip José Farmer uno de los grandes de la ciencia ficción. Sin ser un autor de estilo muy depurado, especializado en obras de aventura intrascendente y pastiches de todo tipo, merece una estrella en el cielo de los grandes maestros. Pues a pesar de todo suyos son algunos clásicos del género. Más que desearle que descanse en paz yo le deseo que se reencarne en algún tipo de mundo alienígena en donde vivir todo tipo de aventuras, incluidas las sexuales.

Marzo 3, 2009 a las 8:48 am
Off topic: Gracias por tus aclaraciones sobre Marie Curie. Probablemente fue el saber que tenía un premio Nobel de Química lo que me confundió.
Marzo 3, 2009 a las 11:07 pm
En realidad tenía los dos, de Química y Física, bien ganados. Ahora recuerdo sólo tres personas con dos Nobel (es posible que haya alguien con dos de economía o medicina, eso ya no lo sé), una ella, la otra Linus Pauling que además del de Química también obtuvo el de la Paz, y por supuesto, el desconocido John Bardeen con dos de Física.
Por cierto, también la hija de Marie, Irene, obtuvo un premio Nobel por investigaciones sobre radioactividad. Es un campo donde las mujeres han hecho grandes aportaciones.
Marzo 4, 2009 a las 10:22 am
Vaya racha con los decesos, jope. Seguramente hará todo lo posible por reencarnarse en el mundo del río, en su fabuloso barco fluvial. Era de los pioneros en la cópula inerterespecies, descanse en paz (o no, que a lo mejor no le hace gracia.
Marzo 11, 2009 a las 5:14 am
Hola, instan, y perdona el off-topic: Te regalé un premio en mi blog. Si quieres puedes recogerlo en http://lauraescritora.blogspot.com
On-topic: Es triste que alguien que aporta su trabajo se muera, pero es agradable saber que le ocurrió cuando ya había dejado todo un legado. ¡Ojalá muchos pudieran decir lo mismo!
Marzo 28, 2009 a las 8:42 pm
Egan:
Pues sí, a saber que se encontrará, si es que todo no se reduce a la simple nada.
Laura:
Gracias. Como puedes ver he estado un poco fuera de onda con el blog.
Ojalá todos pudiésemos dejar un legado como el de Farmer.