Mola. No hay forma mejor de comentar la película que es un magnífico entretenimiento, que si bien puede caer en algunos tópicos propios del cine actual, sabe combinar los elementos característicos de la franquicia Star Trek con un aire renovado que abre nuevas posibilidades a posibles continuaciones.
Curiosamente al pasar los días y comentar la película me he dado cuenta de algunos detalles muy curiosos con los que juega el guión al principio para despistar al espectador con respecto a lo que le espera, si bien rápidamente uno ya es cómplice de lo que se nos quiere contar. En general, y salvo alguna pequeña pifia en un diálogo (que podría ser chapuza en al traducción, que ya no es la primera vez que pasa) el entorno que se nos presenta es bastante creíble y la base del argumento también. En lo que respecta a ciertos encuentros que hay quien dice que son muy rebuscados les invito a recordar cómo reacciona ante el segundo cierto personaje paradigmático de la saga. Y en cualquier caso me parece algo accesorio.
Lo que me lleva a reflexionar sobre el espectador pejigueras que ya no le perdona ni una a la película por tal o cual fallo científico o supuestamente del guión. Si uno fuese coherente, y yo lo soy bastante, al final no podría disfrutar de una cantidad inmensa de películas, de muchos géneros e incluso clásicos indiscutibles del cine. Siempre que no me tomen por tonto intento disfrutar sin más, y luego ya reparo en esas cuestiones.
Estará lleno de gente que hará coñas sobre la “materia roja” y que dirá que es un deus ex machina que no tiene nada que ver con la ciencia y demás. Creo que es muy interesante y tiene una enorme utilidad didáctica analizar las pifias del cine de ciencia ficción en lo que a temas de Física se refiere. Pero también que ha de hacerse con prudencia, siempre que no hablemos de cosas muy elementales (como lamentablemente suele ser el caso). Y es que la idea feliz, sin ninguna base científica previa, del motor de curvatura (debería de hablarse de motor de distorsión), he demostrado ser más rigurosa de lo que parecía.
En 1994 el físico mexicano Miguel Alcubierre analizó las propiedades de soluciones de las ecuaciones de Einstein de la gravitación que permitirían el viaje a velocidades mayores que la de la luz en el vacío mediante una distorsión del espacio-tiempo circundante. En el modelo de Alcubierre se crearía una burbuja de espacio normal tras la cual se produciría una expansión del espacio-tiempo (del tipo de la expansión cosmológica) y al frente una contracción de éste. Así la distorsión es tal que se acercarían los puntos de salida y de llegada de la nave pudiendo viajar a velocidades mayores que la de la luz en el vacío.
El hecho de que el espacio que rodea a la nave es normal y no existe dilatación temporal. Surge el problema de que al igual que para los agujeros de gusano, para estabilizar la burbuja es necesario aportar grandes cantidades de materia exótica (con densidad de energía y presión negativas). En un principio los primeros cálculos implicaban cantidades ingentes de energía, si bien ya existen soluciones de motor de distorsión que implican energías asociadas a masas planetarias (métodos para aprovechar energías de esa entidad por parte de civilizaciones avanzadas son explicados por Dyson en un artículo sobre máquinas gravitatorias). La cantidad de energía depende de la velocidad de la nave y curiosamente esto fundamenta la idea de los guionistas de Star Trek de plantear límites a la velocidad de distorsión.
Todo esto es física bien establecida. La solución de Alcubierre procede de una teoría muy refrendada por los experimentos, y la prueba de existencia de materia exótica está en la propia existencia de una constante cosmológica. Eso no significa que el motor de distorsión pueda ser viable desde un punto de vista teórico. El problema que surge es el de recolectar en grandes cantidades materia exótica, y tal vez existan restricciones que descubramos en una teoría cuántica de la gravitación. Se han obtenido algunas pero no procedentes de teorías auténticamente cuánticas. También se ha planteado recientemente el hecho de que en el borde de la burbuja se genere radiación de Hawking sobre la nave, o que la propia burbuja sea inestable.
Así que hay que ser prudente a la hora de hacer ciertas afirmaciones, pues siempre puede ocurrir que alguien se ponga a investigar sobre alguno de esas ideas chorras de una película o una novela y pueda obtener algo de interés científico. Además siempre son una buena excusa para hablar de estas cosas.

Mayo 18, 2009 a las 7:23 pm
Yo me lo he pasado genial viéndola.
Creo que esto te interesará:
http://blogs.discovermagazine.com/badastronomy/2009/05/08/ba-review-star-trek/
Un saludo
Mayo 21, 2009 a las 8:10 am
Soy 0% trekie. Eso sí, había visto alguna de las películas anteriores por influencia de compañías que si lo eran.
Star trek siempre pareció ciencia ficción de palo, ideas almidonadas, vuelos imaginativos propios del aeromodelismo y en general ciencia ficción para oficinistas de letras con aspiraciones científico-filosóficas de saldo a juego con el cartón piedra, cutre y sin demasiado encanto, de algunos decorados.
Con todo es cierto que algunas de las películas habían tenido colaboraciones de mas alcurnia (algún guión de Asimov, creo recordar) que han hecho que en algunos momentos puntuales la franquicia tenga mas nivel del que le corresponde por su propia naturaleza.
El caso es que había leído esta crítica tuya, y alguna más en lineas similares. Osea, que le disgusta a los trekkies mas enranciados y le gusta a gente menos encorsetada intelectualmente.
Total, que eso, que he ido a verla. En mi opinión, efectivamente, se ha quitado un poco de la naftalina argumental. Para empezar los actores no parecen artríticos (cosas de la menor edad, supongo) lo cuál da un poco de credibilidad a las escenas de acción.
Visualmente la película esta muy bien. En algunas escenas recoge el “sentido de la maravilla” que debe estar presente en la CF. Y mantiene un ritmo excelente.
Ahora eso sí, la ciencia, la ciencia, uff. Tu dices que no hay que ser quejica, y vale, estoy de acuerdo. Pero a veces se pone a juego la tolerancia de uno, por muy condescendiente que sea. Porque a ver, la escena de acción final, no me dirás que no es de juzgado de guardia. Y la relación entre los agujeros negros y los viajes en el tiempo, tal cuál la plantean, ay, ay.
Pero va, si partir de ahora hay una serie de películas que sigan esta línea podría darles una oportunidad.
Mayo 21, 2009 a las 11:15 am
Uf, es que la línea entre ser quejica y tener la razón no está del todo clara.
Acepto que se busquen y disfruten de meros entretenimientos, es algo que me gustaría poder hacer más a menudo. Pero joer, hasta eso falla.
A mi ST me parece una película soberanamente aburrida, con una historia que da poco de si y que se hace redundante cuando va acompañada de un ritmo propio de un bailarín de claqué artrítico y cojo de la pierna derecha. Me da igual el “respeto” o no por la serie original y demás, de hecho ya en su tiempo me parecía una serie que ha envejecido mal, pero lo que no quedaría mal como piloto de una nueva serie en película me parece muy insuficiente. Que esté bien hecha a estas alturas me parece un mérito pobretoncente, viniendo sobre todo de la industria de la que viene. Lo que me parece triste es hacer una historia a retales, con escenas calzadas para hacer el disfrute meramente presentual del fan, como todas las de la infancia de Kirk o construidas buscando un trailer chachi, e ir calzándola a las buenas de dios.
Yo me dormí en sus 20 últimos minutos, y desde luego no puedo decir que me parezca entretenida.
Debo estar haciéndome viejo, ya no me gusta ni aquello a lo que estoy predispuesto 100% apriorísticamente, jejeje
Mayo 21, 2009 a las 4:24 pm
Thermidor:
A ver si le echo un vistazo al enlace que has puesto.
Freelancescience:
Me temo que en tu caso no te diste cuenta de la supernova que iba a destruir la galaxia. Porque te habría dado un patatús, a mí casi, y mira todo lo que he dicho sobre la película. Pero, ojo, yo esperaré a escucharla en inglés a ver si eso viene del original o es una de esas traducciones de “clocking device” por “dispositivo reloj”.
Sobre los agujeros negros. Depende, claro que no tiene mucho sentido. Pero si hablamos de naves con motores de distorsión cerca de un objeto supermasivo, ¿por qué no dejar volar la imaginación y pensar que el viaje es posible?. A fin de cuentas con un agujero de gusano y un objeto supermasivo se podría. A mí me cantan más otras cosas, en esta película y otras.
Sobre lo que comentas de la saga, pues sí, en general, salvo la de los Borg o la primera, son bastante malas. Incluso las decentillas no son para tirar cohetes precisamente. Esta al menos es cine palomitero para encefalograma plano, pero bien hecho.
Knut:
Ay, es que estoy perdiendo facultades. En mi caso no tenía muchas expectativas, más allá de ver algo pasable. No soy un fan de Abrahams, precisamente. Me aburrí de la dichosa Perdidos y Alias me dejo frío al final. Lo mejor, que sería Monstruoso, tampoco era para que estuviese ansioso de ver Star Trek. Y mira por dónde me acabó gustando bastante.
Por cierto, no he visto Galáctica. Pero viendo lo que dicen por ahí me han entrado ganas de verla para ver el final ese religioso. No sé de qué se sorprende la gente si hasta en House intentan meter el rollo ese religioso cutrón usamericano. Y lo peor de todo es que a lo mejor hasta me gusta,je,je.
Mayo 25, 2009 a las 5:37 pm
Aunque el guión es un p@%&ta payasada*, aquí otro que se lo pasó de miedo. Lástima las palomitas, revenidas…
Mayo 27, 2009 a las 5:23 pm
Yo ya ni sé cuántos años hace que no como palomitas en el cine.