Archivos de la categoría ‘Libros’

Para entender a los extraterrestres (Wiktor Stoczkowski)

marzo 16, 2014

StoczkowskiHay libros que son todo un descubrimiento. Sin grandes expectativas por tu parte en el momento de su adquisición al final se convierten en obras esenciales en tu biblioteca. Libros que relees varias veces, y que consultas constantemente. A veces incluso descubres en su interior todo un nuevo universo temático y conceptual que no conocías, que despierta tu avidez de conocimientos sobre ese tema. Y algunos de ellos incluso se convierten en clásicos dentro de ese ámbito, con lo que valoras aún más el haber leído, y mejor aún poseer, tal volumen.

Pasados quince años desde su primera edición francesa puede decirse que este libro de Wiktor Stoczkowski es un clásico en su ámbito. Y por supuesto a él también se le aplica todo lo que he comentado anteriormente. Es posible que sin haberlo leído no hubiese profundizado más en la conexión entre el pensamiento gnóstico y la literatura de ciencia ficción, más allá de la bien conocida y estudiada en la ficción de Philip K. Dick. Tampoco me habría interesado en profundizar en la aparición de ciertos temas recurrentes presentes en la obra de Jack Kirby.

Este libro analiza en profundidad las fuentes del dänikenismo, término acuñado por Stoczkowski para referirse a la hipótesis de los Cosmonautas de Antigüedad popularizada por Erich von Däniken que sugiere una intervención extraterrestre en el origen de la humanidad. Pero lo hace desde la perspectiva de un etnólogo, y por lo tanto trata de comprender el pensamiento de los defensores de tal tesis, como si de una cultura extraña más se tratase. Por lo tanto no cae en los errores habituales de los escépticos militantes y le permite profundizar mucho más en el análisis.

Uno de los méritos que tiene este libro es el modo de exposición. El autor parte del planteamiento de un problema, la búsqueda de las fuentes del dánikenismo, así como su caracterización. Una vez analizadas sus características e identificadas las causas últimas de su desarrollo y auge en el último tercio del siglo XX presenta la hipótesis principal, y la demuestra en base a las premisas que ha establecido para ello.

La tesis principal es que este tipo de doctrinas en torno a los Cosmonautas de la Antigüedad es que esta tiene su origen en el antiguo pensamiento gnóstico, el de las sectas cristianas, pero que se renueva fundamentalmente en el seno de la Teosofía de Helena Blavatsky. Esta última habría influido notablemente sobre la literatura fantástica de finales del XIX, así como la ciencia ficción pulp, y precisamente de la ciencia ficción obtendrían su inspiración autores tales como Charroux o el propio von Däniken.

En este sentido el libro demuestra dos cosas. Una es evidentemente la tesis que el autor defiende sobre la vinculación del dänikenismo con el gnosticismo, y que le permite establecer una comparación en los capítulos finales entre la racionalidad científica y otros tipos de racionalidad menos eficientes a la hora de comprender el mundo que nos rodea. Pero hay otra, que creo que resulta de enorme interés para todos aquellos interesados en la ciencia ficción, y es precisamente que queda muy clara la conexión existente entre el esoterismo moderno, como variante del gnosticismo y el hermetismo, y la ciencia ficción. Algo a tener muy en cuenta por quienes tienen una visión simplista del género como una mera suma de narrativa y conceptos científicos.

Para dilucidar cuánto hay realmente de la visión científica del mundo y cuánto de elementos místicos o religiosos ocultos tras un trasfondo tecnológico en el seno de la ciencia ficción, hay que tener en cuenta los patios traseros del género que no son del gusto de muchos aficionados, como las hipótesis de los Cosmonautas de la Antigüedad. Y para ello este libro resulta una obra imprescindible.

Más presentaciones de Jack Kirby. El cuarto demiurgo

febrero 5, 2014

Esta semana viene con una nueva presentación de Jack Kirby. El cuarto demiurgo en el horizonte. Será el próximo viernes 7 de Febrero,  a las 20:00, en La Librería de Bolsillo, sita en la calle Adosinda nº3, en Gijón. Aquí os dejo un enlace de Facebook con los datos sobre la presentación y la librería. Y mientras tanto, para abrir boca, una muestra de los ecos de la presentación de hace un par de semanas en Mieres, con una extensa crónica de prensa y la crónica y recomendación por parte de Alejandro Caveda en su blog El zoco de Lakkmanda.

Presentación de Jack Kirby. El cuarto demiurgo en Mieres

enero 21, 2014

Comienza un nuevo año y lo hace también la temporada de presentaciones literarias. El próximo día 25, a las 19:00, estaré en Gizzmo Comics de Mieres presentado mi ensayo Jack Kirby. El cuarto demiurgo, presentado por Alejandro Caveda.

Cartel_Kirby

Aquí os dejo el cartel del evento y espero veros por allí, pues sin duda alguna será un acto muy interesante donde podréis encontraros con una visión diferente sobre la obra del Rey de los cómics, y sobre el papel de la ciencia ficción en el mundo del cómic.

Jack Kirby. El cuarto demiurgo

diciembre 19, 2013

cuartodemiurgoTengo el placer de anunciaros que ya está a la venta mi ensayo «Jack Kirby. El cuarto demiurgo», editado por Sportula. Se trata de un estudio de los conceptos presentes en la obra del dibujante de cómic Jack Kirby, con un énfasis especial en eso que se ha venido a denominar lo cósmico. La combinación de elementos propios del cómic de superhéroes con otros procedentes de la narrativa de ciencia ficción es analizada con detalle y rigor, tratando de encontrar las fuentes en las que pudo inspirarse el denominado como Rey de los cómics. Espero que disfrutéis de su lectura tanto como yo lo he hecho en el proceso de su creación.

Podéis encontrar la versión en ebook en las principales plataformas de venta de libros electrónicos, y en papel en librerías especializadas.

Materialismo y ciencia (Mario Bunge)

octubre 28, 2013

materialismoEl materialismo ha sido y es una postura filosófica duramente atacada, y sus defensores ridiculizados, demonizados o ignorados por la filosofía académica. Esto ha tenido como consecuencia que el materialismo resulte una filosofía incompleta frente a otras de corte idealista. Entender esto es fundamental para afrontar la lectura de este libro de Mario Bunge.

Para empezar Bunge parte de reconocer la falta de avances en el materialismo desde el siglo XIX, y atribuye este retraso a los errores de planteamiento de los autores materialistas. También plantea una serie de preguntas que un materialista filosófico debería ser capaz de resolver, y ciertamente para algunas de las cuales muchos materialistas no serán capaces de llegar a una respuesta. Por eso Bunge considera que el materialismo es a día de hoy un programa de investigación en ontología, que él acertado y trata de mostrarnos sus virtudes, pero siendo en todo momento consciente de sus limitaciones y puntos débiles. Así critica lo que denomina materialismo vulgar, que no hace sino dar munición filosófica a los rivales de las doctrinas materialistas.

Lo que sí está muy claro para Bunge es que el materialismo es la ontología compatible con la ciencia, desde luego en el plano metodológico, aunque el cree que en un sentido mucho más amplio y considera que el objetivo del programa materialista es convertirse en la ontología de la ciencia. Así está enfocado el libro desde este punto de vista, siendo los avances científicos uno de los pilares del desarrollo de la ontología materialista, dando mucha importancia a ellos en la exposición. Pero a diferencia de otros autores mucho más vulgares que se limitan a afirmar que la ciencia es materialista, pero cuya argumentación filosófica es muy pobre, este es un texto que desde el primer momento se enfrenta a cuestiones ontológicas.

Por eso la propia definición de lo que es materia intenta satisfacer estos dos criterios, ser satisfactoria como una definición general de tipo ontológico, y ser compatible con lo que la ciencia nos dice sobre el mundo. Los primeros apartados del libro están dedicados a ellos, así como a precisar a qué tipo de materialismo se refiere Bunge. Pues no sólo hay que tener claro qué es la materia, y a la hora de construir una ontología materialista de la mente o la cultura hay que tener en cuenta el enfoque general de partida.

Bunge considera un materialismo emergentista y sistemista, y está claro que para él el materialismo reduccionista es vulgar y está muy limitado. Ahora bien su énfasis en las ideas de emergencia y sistema no es una adopción de un punto de vista holista, pues tal enfoque no es para nada eficaz en la producción de buena ciencia. También tiene en cuenta los diferentes modos de devenir que podemos encontrar en la ciencia.

Tras ello pasa a analizar los puntos débiles de la dialéctica, entendida como una doctrina ontológica. En esencia su crítica se fundamenta en negar la generalidad de algunos de los principios de la dialéctica, fundamentalmente la idea de la dualidad de los contrarios o el principio de negación de la negación de Hegel como un motor de cambio de las cosas. Su crítica es de tipo logicista, pues Bunge es uno de esos autores que utiliza (yo diría que en exceso) la lógica clásica como la herramienta fundamental de la filosofía. Pero sin embargo no niega la utilidad del principio de que el cambio cualitativo puede surgir del incremento cuantativo.
Tras esto pasa a estudiar el enfoque materialista de la mente, precisamente el ámbito donde el materialismo está más verde, algo que Bunge reconoce con una honestidad intelectual que no podemos encontrar en otros autores. Además se muestra muy crítico con el fisicismo por considerarlo filosóficamente inconsistente, o los materialistas que terminan introduciendo algún tipo de dualismo. Presenta su propio programa filosófico, en lo que posiblemente es el capítulo más exigente en lo que se refiere a su rigor y precisión en la exposición de definiciones y conceptos.

Tras estos analiza el enfoque materialista de la cultura o de los valores. Es interesante que también realiza una crítica del materialismo cultural, ya que según él los autores que se adhieren a él introducen una descripción dualista a la hora de diferenciar entre infraestructura y superestructura. Esta parte del libro me resultó muy interesante, pues me ha gustado como Bunge sabe introducir la idea de la sociedad como algo material, como un conjunto de cosas concretas sin caer en el fisicismo.

Los capítulos finales contienen una crítica del giro idealista de Popper y una refutación de las tesis idealistas de Berkeley mediante un diálogo filosófico. Un libro con el que he disfrutado mucho, y que recomiendo a todos los interesados en conocer una versión del materialismo seria y bien fundamentada, a la vez que no dogmática y consciente de sus propias limitaciones. En resumen, una obra imprescindible.

Aunque me temo que de entre todos los que está sacando Laetoli en su Biblioteca Bunge será el menos leído por ser el que más se aleja en lo que respecta a exposición del credo escéptico, ya que no se trata ni de una exposición de las bondades de la ciencia ni una crítica de las ideologías y pseudociencias (que están presente en los otros dos libros de Bunge aparecidos en dicha colección), pues es un texto de ontología. Quizá a algunos escépticos les fuese mejor en la difusión de sus puntos de vista si partiesen de la lectura de obras de este tipo, más filosóficas y ontológicas, que del recurso a la batería de argumentos gastados de siempre.

Presentación de “Más allá de Némesis” en la Semana Negra 2013

julio 5, 2013

masallanemesisUn año más comienza la Semana Negra, que este año para mí tiene algo de especial tanto por su ubicación como por algunas de las temáticas de las actividades y las exposiciones que tendrán un papel destacado en esta edición, muy ligadas al pasado industrial de la zona donde está ubicada. Como siempre, habrá un montón de actividades interesantes y resultará complicado ajustar la agenda para poder asistir a todas ellas, con los mejores contenidos sobre novela negra, novela histórica, o novela fantástica y de ciencia ficción, entre otros géneros literarios; así como de poesía, de cómic, etc. Como siempre, será una semana intensa en la que la que el acudir a todo tipo de actos, comprar libros y pasear en torno a los chiringuitos será uno de los ritos de paso ineludibles para muchos de los habitantes (y visitantes) de la ciudad de Gijón.

Además, el jueves 11 a las cinco de la tarde Rodolfo Martínez, Juan Miguel Aguilera, Alfonso Mateo-Sagasta, Rafael Marín, Javier Negrete, Carmen Moreno y un servidor presentaremos la antología Más allá de Némesis. El acto de presentación será en la Carpa del Encuentro, al final de la avenida de las librerías.

Más allá de Némesis

junio 24, 2013

Ya están disponibles la versión en ebook y en papel de la nueva antología temática de Sportula, Más allá de Némesis. En ella participo con el apócrifo Adversus techgnosticas haereses, y en su seno podéis encontrar relatos de María Zaragoraza, Sergio R. Alarte, Carmen Moreno, Sofía Rhei, Juan Miguel Aguilera, Eduardo Vaquerizo, León Arsenal, Pedro Pablo G. May, Rafael Marín, Javier Negrete, J. Javier Arnau y Rodolfo Martínez. Y es todo un placer realizar una incursión en el ámbito de la ficción con tan buena compañía.

masallanemesis

Coordinada por Juan Miguel Aguilera, la antología expande desde diferentes estilos y puntos de vista narrativos el escenario trazado por el propio Aguilera y Javier Redal en su novela Némesis, cuya versión en ebook también ha sido editada por Sportula. Es el de Némesis un escenario fascinante y lleno de posibilidades para llevar a la ciencia ficción a sus límites proyectivos, y esta antología es una muestra de ello, pudiendo considerarse a ésta como un puente entre el mundo de Némesis y el de Akasa-Puspa.

Dédalo e Ícaro: el futuro de la ciencia (John B.S. Haldane y Bertrand Russell)

abril 22, 2013

Dedalo

Un subgénero bastante interesante de la ciencia ficción es el transhumanista, que trata sobre las modificaciones tecnológicas a las que es posible que el ser humano se someta en el futuro y cuáles serán las consecuencias de éstas, en diversos ámbitos que abarcan desde lo social a lo puramente filosófico. Y es que al modificar su propia naturaleza el ser humano bien puede ocurrir que deje de serlo y pase a ser otra cosa, que no sabemos muy bien cuál podría ser, de ahí que estemos ante un tema muy apropiado para la ciencia ficción.

Ahondando en sus orígenes nos encontramos con diversos autores, tanto en el ámbito literario como el científico, y en este último destacan John D. Bernal y J.B.S. Haldane, quienes en unas cuantas conferencias y ensayos breves expusieron un panorama del futuro no ya de la humanidad, sino de la vida en el cosmos, en el que se combinan el transhumanismo y la escatología con bases más o menos científicas. Y si hay que buscar un primer texto por parte de estos autores, sin duda es uno de los dos que componen este volumen que en su momento la editorial KRK tuvo la feliz idea de editar: Dédalo o la ciencia y el futuro, de Haldane.

En él, el genetista británico, pocos años después de la Primera Guerra Mundial, planteaba una serie de reflexiones sobre el impacto de la ciencia en la sociedad y como ésta podría emplearse para mejorar la condición humana. Aunque en general el tono de Haldane es agridulce, y la propia elección de un personaje trágico como Dédalo para emplearlo como arquetipo para el científico moderno, puede decirse que en el fondo es optimista.

En parte por deformación profesional, y en parte porque es lo más coherente con la temática que en él trata, Haldane da mucha importancia a las cuestiones biológicas, incluso entrando en temas delicados como el cultivo de fetos fuera del vientre materno o la eugenesia. Pero lo que a mí me sigue fascinando estéticamente es su predicción de que con la tecnología el ser humano cambiaría el color de los océanos. Y la imagen de unos océanos de un fuerte color purpura es muy sugerente, y algo inquietante.

En respuesta a este texto, otro de los grandes pensadores de este siglo, Bertrand Russell articuló una respuesta crítica a las propuestas de Haldane. Mucho más escéptico con el papel de los científicos en la sociedad, y con todo lo que respecta al ser humano en general redactó una respuesta cuyo propio título ya es una muestra de su contenido: Ícaro o el futuro de la ciencia. Ya no estamos ante al héroe trágico, sino directamente ante su hijo quien pereció por acercarse demasiado al Sol. La postura de Russell se resume en una afirmación, ya en el final de su ensayo:

La ciencia no ha dado al hombre más autocontrol, más bondad, o más capacidad de prescindir de sus pasiones cuando decide el sentido de su acción.

Los avances científicos no harían más que aumentar el poder destrucción del ser humano o las desigualdades e injusticias entre los hombres, y la historia del resto del siglo XX no ha hecho sino darle la razón a Russell. Quien de todas maneras no es hostil a la ciencia en sí misma, sino todo lo contrario, pero sus reflexiones parten de tener en cuenta el contexto social y político de entonces, además de la propia naturaleza humana.

Aunque Haldane no respondió a Russell, sí que puede intuirse una respuesta en otro ensayo breve visionario, pero esta vez de John Bernal, quién si llegó a plantearse la necesidad de una modificación de la naturaleza humana mucho más radical que la planteada en un principio por Haldane, y que se puede considerarse como una auténtica exposición de filosofía transhumanista. La obra de Bernal influyó a científicos como Freeman Dyson, y es un referente para muchos autores de ciencia ficción, por ejemplo, sin ir más lejos, Juan Miguel Aquilera.

A pesar de los errores en las predicciones de estos dos grandes pensadores, y de que son dos textos breves, aún conservan su frescura y son textos de una gran entidad literaria. Y si cabe aquello en lo que se alejan de lo que realmente fue el devenir de la historia incita más si cabe la reflexión del lector.

Este año 2013 se cumplen exactamente noventa años de la conferencia de Haldane, y esto es una magnífica excusa para adquirir este clásico de la literatura futurista en cualquiera de las diversas ferias del libro que se celebran estos días.

Mundos en el abismo (Juan Miguel Aguilera y Javier Redal)

marzo 26, 2013

mundosabismojpgAhora que Bibliópolis ha reeditado esta novela, todo un clásico de la ciencia ficción, es un buen momento para hablar sobre ella. No es exagerado decir que estamos ante de una de las mejores obras de todos los tiempos de la ciencia ficción española, y ni siquiera afirmar que es una de las mejores de la ciencia ficción mundial de los últimos veinticinco años.  Además ha dado lugar a la creación de un universo propio, desarrollado no sólo por Aguilera y Redal sino también por otros autores.  Ciertos aspectos de la física presente en el ciclo completo de Akasa-Puspa ya la analizado en el ensayo de la obra colectiva citada, así que aquí me centraré en los aspectos narrativos o temáticos de esta novela, aunque mucho (y bueno) podría decirse sobre la física que hay presente en Mundos en el abismo.

Para un lector que no conozca la obra, las afirmaciones con que he comenzado esta reseña pueden parecer exageradas, pero no lo son cuando se analiza la obra en su contexto histórico. En 1988 una novela como esta sin duda supuso una revolución en el panorama de la ciencia ficción española, pues hasta ese momento no se había escrito nada igual, capaz de alcanzar el nivel de las grandes obras de la ciencia ficción anglosajona de entonces. Con el añadido de que a pesar de que los autores se inspiraron parcialmente en esta última (especialmente en Larry Niven y Jerry Pournelle), tiene una voz propia con algunas de las características específicas de la ciencia ficción española tal y como la han caracterizado algunos académicos como Fernando Ángel Moreno. Pero no es sólo una buena novela para los estándares de entonces, sino que continúa siendo una historia que puede atrapar con la misma fuerza a los lectores de las nuevas generaciones. Y es que el estilo de Aguilera y Redal es muy potente, y son capaces de crear una auténtica sensación del sentido de la maravilla, a la vez que el lector se ve inmerso en una aventura fascinante y trepidante desde las primeras páginas hasta el final.

Pero Mundos en el abismo es más que eso. Realmente sí que es una obra destacable en el panorama internacional de la ciencia ficción porque en ella se encuentran presentes elementos muy propios de la ciencia ficción del siglo XXI, sobre todo en los autores británicos. Y es que Aguilera y Redal son capaces de efectuar una combinación del space opera aventurero con los elementos hard. Pero además de esta innovación narrativa, que aunque es cierto que no era del todo novedosa sí que lo fue la forma en que Aguilera y Redal lo hicieron, también tenemos uno de los mejores ejemplos de ciencia ficción transhumanista. A este respecto el lector ha de tener en cuenta que los autores beben de las fuentes originales, y desde luego podemos encontrar el rastro de las obras de John Bernal y Freeman Dyson sobre el tema, con el aliciente de que llevan a las últimas consecuencias algunas de las reflexiones de estos autores.

Estamos por lo tanto ante una obra en la que se establece claramente una fusión de géneros y temáticas, pero que sin embargo no se adscribe por completo a la ciencia ficción posmoderna de la primera década del siglo XXI. Y es que esta obra es, a pesar de todo, una heredera del modernismo y la ilustración, pues en el fondo nos encontramos con una novela sobre viajes de exploración y descubrimiento, de encuentros con otras razas y culturas. Si bien aquí es difícil distinguir qué parte de la historia procede de Aguilera y cuál de Redal, la obra del primero continúo en torno a la temática del viaje de descubrimiento, y esto también está presente aquí.

Y esto me lleva a hablar de la componente hard de la novela, el fundamento científico de la obra, que a día de hoy y en su conjunto me parece que es el mejor ensamblado con que me haya encontrado nunca en una obra de ciencia ficción (quizá sólo Greg Egan sea capaz de algo similar). Y es que hay buena física, mejor según creo que yo en otras obras más famosas, una biología consistente, y ambas se combinan para dar sustento a elementos de la trama, en un entralazamiento, una maraña de conceptos imprensionante. No sólo eso, sino que la obra también tiene una base histórica (a ver quién no piensa en el Imperio Carolingio, por ejemplo), antropológica y religiosa muy sólida, que a su vez no puede separarse de la física y la biología.  Aquí, y en aspectos de ambientación nos encontramos con algunos de los aciertos de la novela. Por ejemplo, el hecho de intentar combinar viajes a velocidades inferiores a las de la luz e imperios espaciales se asocia con el entorno donde acontece la historia. La propia historia de Akasa-Puspa se relaciona con los aspectos de colonización espacial y transhumanismo, pero también de una serie de dinámicas históricas y sociales que se asocian con ella. En la ambientación induhista hay pequeñas perlas que complementan la perspectiva de todo el conjunto, etc.

Pero que no se equivoque el potencial lector, a pesar de que hay una abrumadora inclusión de ideas y conceptos, la historia se sigue con gran facilidad. Los conceptos científicos están claramente explicados y de forma dinámica en la historia, con diálogos claros e interesantes, y no sólo no restan a los aspectos formales sino todo lo contrario. Una de las cosas que más impresionó en mi primera lectura de la novela es cómo la inclusión de tecnología de viaje espacial verosímil consigue introducir un dramatismo en los combates espaciales que pone los pelos de punta, y es que los veleros solares dan para mucho más que las naves espectaculares (que también las hay) en manos de dos grandes narradores.

Poco más quiero añadir, porque no quiero aburrir al lector de esta reseña con una sucesión de elogios. Y también porque no puedo hacer lo que me gustaría, que es comentar algunos aspectos particulares de la trama, y es que es mejor que descubráis por vosotros mismos las sorpresas que depara la lectura de Mundos en el abismo. Como he comentado, a esta novela le siguieron otras historias ambientadas en el mismo universo. Como la continuación Hijos de la eternidad que si bien es una novela magnífica quizá es un poco inferior en el ritmo, o la escrita en solitario por Aguilera, Mundos y demonios que aporta nuevas dimensiones a la historia y que podría ser el germen de futuras continuaciones.

En resumen, que estamos ante uno de esos casos en los que la calificación de obra maestra no es para nada accesoria, y todo el texto de esta reseña puede resumirse con una única palabra: imprescindible.

El giro (Stephen Greenblatt)

enero 25, 2013

giroQue un libro haya recibido premios y galardones no te asegura que sea de tu agrado. Que esté editado por una editorial de calidad, tampoco. Pero que estas dos cosas se combinen en un texto que trata del redescubrimiento del poema de Lucrecio ya es algo a tener en cuenta.

Ciertamente, a mí me ha encantado. Aunque tengo que reconocer que no soy muy objetivo, pues además de apreciar el poema sobre el que trata esta libro, comparto la simpatía del autor por lo que este representa y su forma de expresarlo. Como dato curioso, y que a mí me parece relevante, comentar que el autor es un experto en Shakespeare y la obra de Lucrecio es otro de sus amores literarios, aunque por detrás del genio inglés. Y como comenta en algún momento algunas conexiones parece haber entre estos dos grandes monstruos de la lírica.

El libro trata fundamentalmente del redescubrimiento del poema de Lucrecio por parte de Poggio Bracciolini a comienzos del siglo XV. La historia de este hombre es fascinante, pues en él se combina un eficiente secretario apostólico en el Vaticano de entonces, con un decidido humanista descubridor de importantes manuscritos clásicos, perdidos en las oscuras bibliotecas de los monasterios europeos medievales. Pero también hizo otras contribuciones al pensamiento humano, ya que a él se le atribuye la invención de la caligrafía “romana” muy popular en el Renacimiento y antecedente de la Times Roman actual (por la que yo tengo especial predilección).

Pero no es esta última la temática fundamental del libro, que se centra en mostrarnos de dónde procede el poema de Lucrecio, en el contexto del auge del epicureísmo en la República Romana, y cómo una obra como esta podría entrar en serio conflicto con la visión del mundo propia de la Edad Media. Así Greenblatt nos describe la ideología de entonces, y utiliza la biografía de Poggio para mostrarnos cuál fue el proceso de formación de la ideología renacentista, y cómo un texto concreto como el de Lucrecio, sin ser el elemento dominante en ese cambio tuvo un papel muy destacado.

De ahí el título de la obra, pues realmente lo que se nos cuenta es todo un cambio de rumbo, un giro, en la forma de entender el mundo en una época, y que constituye el origen del pensamiento moderno. Por eso, tras finalizar el relato de la vida y obra de Poggio, el libro concluye con un resumen de las tesis principales del pensamiento lucreciano, y cuál fue el devenir futuro del texto en los siglos siguientes a su descubrimiento, teniendo una importante influencia en pensadores como Maquiavelo, Montaigne o Gassendi, entre otros.

Pero no penséis que es un texto denso o erudito, más bien todo lo contrario. El estilo es claro, directo y elegante, y lo que más se nota es que el autor es un auténtico enamorado del texto sobre el que trata la obra, razón que explica por qué el libro ha recibido varios premios literarios. Una lectura agradable, intensa y emocionante por momentos, y cuyo único problema es que se hace corta, pues otra de las virtudes del libro es que su extensión es la adecuada en función de los objetivos del autor. En estos tiempos de novelas kilométricas y ensayos tochos, se agradece. En resumen, imprescindible.


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