Miles de millones

Agosto 5, 2009

Es el título de una recopilación de ensayos de Carl Sagan, uno de ellos dedicado precisamente a los números grandes y su utilidad en las ciencias. Pero imaginad ahora que en vez de miles de millones el título hubiese sido billones, realmente la diferencia parece significativa. Pues es lo que sucede cuando nos encontramos con lo que no puedo más que denominar malas traducciones.

Así en diferentes antologías uno puede encontrarse con Los nueve billones de nombres de Dios y Los nueve mil millones de nombres de Dios, cuando se trata del mismo cuento. Es quizá este uno de los errores más comunes en lo que se refiere a las diferencias dialectales entre el inglés británico y el estadounidense, pues si bien en el primero billion puede asociarse a billón, no sucede lo mismo en el segundo donde hace referencia a miles de millones. En cualquier caso ante la duda razonable que puede surgir no hay más que tener en cuenta el contexto.

Es un verdadero shock encontrarse en un libro sobre ciencia que la Tierra tiene una edad de cuatro billones y medio, y perlas de ese estilo. Aquí el error no está en una buena o mala traducción al no tener en cuenta el contexto sino en no tener siquiera una cultura general al nivel básico de la educación secundaria. Pero en general un conocimiento del tema sobre el que trata un libro, o más simplemente la adecuada documentación, permite evitar ciertos errores. Lamentablemente hay muchos errores en ciertos libros sobre ciencia en los que se nota las carencias que comento, pero más de una vez me ha molestado encontrarme con la burrada de los billones en libros, que por lo demás me estaban gustando. Y me parece un feo respecto a los autores.

Traigo a colación este tema en relación a ciertas traducciones de ciencia ficción. Uno de los libros que me compré este año en la Semana Negra fue El jinete en la onda del shock de John Brunner, a un precio más que asequible. En este caso el error de traducción me parece grave (parece ser que la traducción es de Domingo Santos pero habría que ver si el problema está en el editor de la primera edición en castellano, que a lo mejor no le gustaba el título, que no siempre el problema está en las traducciones). Según Brunner su novela se basa en las ideas de Alvin Toffler sobre el shock del futuro, y en este caso la traducción habitual del castellano de la obra del famoso futurólogo científico es correcta.

Sin embargo el título original de la novela de Brunner es The Shockwave Rider. No hay discusión posible respecto a la traducción que se ha de emplear para shockwave, que claramente es onda de choque. Es un término habitual en la física e ingeniería de fluidos, entre otros campos, muy utilizado además. Hay que tener en cuenta además que dicha traducción se adapta muy bien al tipo de choque al que se refiere Toffler y el propio Brunner en su momento comentó el hecho de emplear una terminología propia de la aeronaútica ya que en esos años comenzaban a desarrollarse los aviones supersónicos para vuelos civiles (que luego han demostrado ser un fracaso comercial).

Aunque se ha mejorado mucho en el tema de las traducciones me temo que aún nos esperan quizá miles de millones de errores de estos en el futuro, ¿o debería de decir billones?.


Sueños

Agosto 3, 2009

Hace más o menos dos mil trescientos años Epicuro afirmó lo siguiente sobre la naturaleza de los sueños:

Los sueños no tienen naturaleza divina ni poder adivinatorio sino que resultan del aflujo de simulacros.

Pues aún hoy, después de tantos siglos un buen porcentaje de la población mantiene creencias similares a las criticadas por el filósofo materialista griego, a pesar de los descubrimientos de las neurociencias modernas y la psicología. Pues las supersticiones no desaparecen con el avance de las ciencias y el conocimiento, sino que cambian la forma en que se manifiestan. Y eso debería hacernos reflexionar a todos sobre la validez de nuestras creencias e ideologías, siempre desde la autocrítica y el escepticismo.


La ciencia ficción hard de Stanislaw Lem

Agosto 2, 2009

Stanislaw Lem pasa por ser un autor de ficción científica de corte humanístico y satírico. De hecho pocos lectores y críticos lo calificarían de autor de ciencia ficción hard. Pero estarían equivocados pues una de las características del genio polaco era que sus reflexiones filosóficas siempre tenían como base los desarrollos de la ciencia del momento.

De hecho Lem tenía una auténtica cultura científica enciclopédica y sin duda tuvo que leer bastante literatura sobre física, y creo que la mayoría de las obras fundamentales de los padres de la cuántica. Lo que sucede es que es algo que está presente como trasfondo de algo más profundo, o para dar base a las críticas sociológicas y políticas.

Sin embargo en Lem tenemos previsiones o anticipos propios de un Arthur C. Clarke. En La voz de su amo plantea un escenario en que el mensaje extraterrestre tan esperado por SETI se presenta en el fondo cósmico de neutrinos. Esta novela data de mediados de los sesenta y si bien creo que la idea no es original y de alguna revista científica la obtuvo, bien es cierto también que no he conseguido rastrear literatura especializada que no sea de los años setenta o posterior (mirad las referencias del artículo que comento más abajo). Aunque habrá que seguir buscando en esa maravillosa herramienta que es el google académico, para estas cosas.

Actualmente pueden encontrarse publicaciones en las que se sugiere que una de las actividades en que emplear los actuales detectores de neutrinos, o de los de próxima generación, sería la búsqueda de señales procedentes de civilizaciones inteligentes. Aquí os dejo un par de ejemplos vía ArXiv. Este y este otro.

A veces la buena ficción hard no se escribe presentando una enciclopedia tecnológica sino empleando un poco de imaginación a partir del estado del arte del conocimiento científico en ese momento. Y en eso sí que se puede considerar a Lem como un autor hard.


Anticiencia audiovisual

Julio 28, 2009

La imagen que se tiene de la ciencia en la sociedad está muy distorsionada por la existencia de una serie de tópicos, aparentemente inofensivos pero que a la larga hacen mucho daño y resultan peligrosos. Leyendo este interesante artículo sobre el papel de la ciencia en las series de televisión de moda no he podido evitar tener la necesidad de escribir unas líneas aquí sobre este asunto.

Una cosa que me parece preocupante es la visión que se tiene de los físicos por buena parte de la población, o mejor dicho, la que se presenta en series de televisión, como seres asociales y que viven en una nube. Esto que puede resultar muy simpático no hace ni puta gracia cuando uno reflexiona sobre hasta qué punto esto nos cierra muchas puertas a los físicos en el ámbito laboral, en los ámbitos en que las aptitudes de los físicos nos hacen los profesionales más convenientes para trabajar en el ámbito de la innovación, entre otros. Y en general estoy bastante cansado de ser víctima del tópico sobre mi persona, y creo que en general los que hemos estudiado o practicado ciertas disciplinas científicas tenemos que sufrir esta cruz.

Pero más preocupante es el hecho de que creencias absolutamente irracionales y sin fundamento estén grabadas a fuego en el inconsciente de la gente, incluso de las personas con una formación científica básica. Que además no tienen ningún fundamento científico y que son promovidas por supuestos ambientalistas que más bien parecen enemigos de cualquier progreso o bienestar para la humanidad.

Lo que más me preocupa, sin embargo, es la demonización de la ciencia en la ficción como fuente de todos los males. Y frente a esto tenemos a la ciencia como solución a todos los problemas pues seguro que se les ocurrirá algo a todos esos asociales de científicos. La verdad es que lo que me extraña es que en semejante ámbito la superstición y el fanatismo no nos haya consumido totalmente.


Galileo, Kepler y Darwin frente a la noche de San Xuan

Junio 20, 2009

Estamos en la celebración del solsticio de verano y una vez más toca una entrada sobre el tema. Ciertamente las fiestas de San Xuan son una herencia de las tradiciones paganas acondicionadas por la religión cristiana. Y siempre se puede analizar por qué se celebra el alcanzar cierto punto de la órbita de la Tierra. Sin embargo este punto astronómico tiene una gran importancia para los humanos, ya que en una cultura agrícola es un importante hito, y es, además, una muestra de la existencia de ciclos periódicos y predecibles que afectan a la cosecha.

Desde una moderna sociedad posindustrial podría pensarse que esto es algo de otros tiempos, pero también ahora somos dependientes de los ciclos de las cosechas como antaño, pues los ciclos climáticos y astronómicos siguen siendo fundamentales a pesar de nuestro avance científico. Lo que me lleva a la falsa confrontación entre los mitos y leyendas y el conocimiento científico. En contra de lo que muchas veces se comenta el conocimiento del origen de las estaciones como resultado de la inclinación del eje de rotación de la Tierra y el tipo de órbita en torno a Sol, no sólo no resta importancia a la celebración del solsticio, sino que le da un sentido más trascendente. A medida que conocemos más sobre la Naturaleza quizá somos menos complacientes con el papel que nosotros tenemos en ella, pero no deja de ser igual de fascinante, mucho más, en mi opinión, que aquella poblada de dioses y seres de leyenda.

Y en este año 2009 no puedo evitar hacer mención a las dos importantísimas conmemoraciones que estos días personalmente me parecen más adecuadas que nunca. Se está celebrando el año internacional de la Astronomía ya que hace cuatrocientos años Galileo Galilei enfocó por primera vez un telescopio hacia los cielos. Pero me parece más importante que el mismo año Johannes Kepler publicase sus dos primeras leyes sobre el movimiento orbital de los planetas, leyes que explican en parte el origen de las estaciones. El trabajo de los dos fue el comienzo de una Astronomía moderna gracias a la cual conocemos todas las leyes físicas involucradas en la explicación de los ciclos estacionales. No obstante Kepler aún practicaba la Astrología, creo yo que más porque de algo tenía que comer que por convicción, si bien es cierto que creía en la influencia de los astros en el devenir de los asuntos humanos. Y seguramente para él serían importantes estos días, y más si conociese lo que ahora nosotros sabemos sobre el tema.

Pero mucho más importante es otro hito fundamental en la instauración de la mediocridad de lo humano en el Cosmos. Este año tenemos un doble aniversario, por una parte se cumplen doscientos años del nacimiento de Charles Darwin; y por otro ciento cincuenta de la publicación de su obra cumbre. Creo que Darwin es uno de los cinco grandes pensadores de todos los tiempos, y su figura científica y humana cada día me resulta más fascinante. Con él se apuntala el programa filosófico iniciado por los astrónomos. Pero también era un gran naturalista consciente de los ciclos y los principios subyacentes tras ellos.

Quizás desde Darwin ya no podamos considerarnos como el centro de la creación, pero eso no significa que no podamos interpretar los viejos mitos y leyendas desde otra perspectiva, más lúcida y más lúdica, pero que no olvida su origen y su desarrollo. Por eso, a pesar del escepticismo con que uno debe afrontar estos días, siempre mantengo algo del carácter mágico de estos días, en un sentido literario. Y estoy convencido que de existir un gran arquitecto universal, o los antiguos dioses paganos pero no antropomórficos, se sentirían contentos de aquellos que desde nuestro escepticismo y estricta visión científica celebramos estos días.


Cartel de la AsturCon 2009

Junio 8, 2009

asturcon2009Este es el cartel de la AsturCon 2009, obra de Sagar Forniés. Como se puede apreciar en él, es una premonición de lo que va a suceder esos días en Xixón, una invasión de piratas frikis de todo pelaje. Espero veros formar parte de la horda piratesca.


Finalistas del Premio Avalón de relato fantástico 2009

Junio 8, 2009

En la página oficial de la AsturCon ya está publicada la lista de los finalistas del Premio Avalón de relato fantástico 2009.


Inscripción para la espicha de la AsturCon

Junio 4, 2009

Ya está abierto el plazo de inscripción para la espicha de la AsturCon. En la página oficial podéis consultar el modo de hacerlo y el precio. Este año la temática del baile de disfraces es de piratas, así en general, y espero que no haya que pasar a nadie por la quilla por no venir disfrazado. En las próximas semanas iremos informando puntualmente de las diferentes novedades que vayan surgiendo.


Un merecido premio para un gran divulgador

Junio 4, 2009

Ha sido una agradable sorpresa la concesión del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales al naturalista británico David Attenborough. En el año de Darwin es significativo que se premie a uno de los mayores divulgadores de la ciencia, en su vertiente de las ciencias naturales. Más destacable me parece que se haya premiado a alguien procedente del ámbito de la ciencias naturales, pero por su labor de divulgación de la ciencia y su trabajo en los medios de comunicación. Un reconocimiento a la importancia de dicha labor en nuestra sociedad, en un ámbito, además, en que esta es muy necesaria.

El primer contacto que tuve con él fue leyendo en el instituto un libro basado en uno de sus documentales más famosos. Sin embargo de todos los programas para la BBC que hemos podido ver en España yo me quedo con La vida privada de las plantas en donde presenta una visión diferente a la habitual del mundo de los vegetales. Lo dicho, un merecido premio para un gran divulgador de la ciencia capaz de transmitir su entusiasmo por el estudio y aprecio la Naturaleza.


Paradojas temporales y universos paralelos

Mayo 20, 2009

Uno de los temas recurrentes dentro de la ciencia ficción es el de las paradojas temporales. Una de las soluciones que en la ficción se han considerado es la inclusión de universos paralelos de modo que la paradoja se resuelve mediante un desplazamiento a otro universo, o mediante su creación como resultado de la acción que crea la paradoja.

Los universos paralelos son compatibles con la Física, incluso algunos físicos afirman que algunas teorías implican necesariamente su existencia. Pero hay que tener cuidado a la hora de qué marco teórico considerar para justificar su introducción en una historia de ciencia ficción ya que no en todos los universos paralelos podrían justificar la eliminación de la paradoja.

El error más común en la ciencia ficción y en buena parte de la divulgación científica es que emplea una mala interpretación de la interpretación de la mecánica cuántica de Hugh Everett de los estados relativos. Más conocida como la interpretación de muchos mundos. En ella el problema del colapso de una superposición de estados en un proceso de medida se resuelve mediante la introducción de diferentes historias para diferentes observadores, de modo que cada uno sólo percibe un resultado pero se tiene un conjunto de historias del sistema físico en que se dan todas los posibles resultados. De ahí, y como resultado de la propia terminología de Everett se pueda deducir la existencia de un conjunto de universos, asociado cada uno de ellos con una medida. También se puede plantear un escenario de muchas mentes en vez de muchos mundos, si bien este tiene menos interés para la ciencia ficción (aunque podría analizarse desde ese punto de vista la interesante novela de Dick Aguardando al año pasado).

Pues bien, a la interpretación de Everett se recurre para resolver las paradojas. El hecho de matar a tu abuelo crea un nuevo universo, o como creo que sería más correcto tu historia acontece desde otro momento en otro universo de lo existentes. Uno de los mayores defensores de la interpretación de muchos universos, David Deutsch, sugiere que en realidad el número de universos (que puede ser infinito) es constante y las historias se reparten entre los universos disponibles. Pero esto no puede ser así, precisamente por una de las claves de la propia interpretación.

La estructura matemática de la mecánica cuántica implica que si tomamos por cierta la existencia de tales universos múltiples todos ellos viene regidos por una única ecuación de evolución cuántica, es decir, el conjunto de universos forman un todo. Modificar radicalmente la naturaleza de uno de ellos implica hacerlo con la de todos. Y esto es así tanto para un viaje en el pasado como para un viaje a un univers simultáneo en el tiempo. Precisamente en La llegada de los gatos cuánticos de Frederick Pohl el viaje de un universo paralelo a otro implica un efecto de rebote que al final tiene bastante importancia en la novela, que además es una magnífica y divertida parodia. Por lo tanto en principio los universos de Everett no resolverían la paradoja.

En principio porque siempre se puede buscar alternativas en el sentido de que desde un comienzo el colectivo de universos ya incluya el efecto de la paradoja, pero ojo, no como una introducción posterior. Además existen pueden existir otro tipo de universos paralelos cuya existencia se puede deducir de las cosmologías inflacionarias, según las cuales podría haber burbujas de espacio-tiempo muy alejadas de nosotros en un universo infinito, en las cuales, como resultado de que nuestro estado físico es finito, existan copias de nosotros. Es decir hay una mucha muchedumbre de universos en los cuales un clon mío está escribiendo esto, y otros en los que no se me habría ocurrido soltar semejante redundancia en esta frase. Pero en realidad son universos independientes y una cosa sería viajar a uno de ellos en nuestro pasado, y otra muy distinta viajar al pasado en el nuestro.

Esto no invalida a la solución de los universos paralelos como una aceptable científicamente para introducir en una historia de ciencia ficción sobre paradojas temporales. Simplemente hay que ser prudente al introducirla. Una novela en que se utilizan los universos paralelos cuánticos para explicar los efectos de los viajes en el tiempo es Las naves del tiempo de Stephen Baxter, una de las pocas en que se tiene en cuenta el importante asunto de la conservación de la energía.